Augusto Lostaunau Moscol

Sobre “El periodismo de conversación”

Augusto Lostaunau Moscol *

Los destapes de corrupción generalizada en los tres Poderes del Estado ha determinado una serie de informes periodísticos donde la investigación ha sido la clave para desenredar la madeja del tráfico de influencias, dolo, cohecho y otras perlas, que existen en las alturas del poder político del Perú. Los tres Poderes del Estado están podridos en corrupción. Todos son mencionados en los audios. Se puede afirmar que los audios de hoy son los vladivídeos de ayer. Así, las llamadas redes sociales han reaccionado frente a una entrevista donde el pésimo nivel académico, intelectual y profesional del entrevistador dio pié a una cátedra de investigación periodística en dos minutos. Surgió la interrogante sobre qué es el “periodismo de conversación”.

Los redactores de la página Puromarketing.com en un artículo titulado El Periodismo debe ser una conversación (del 02 de junio de 2015) han señalado que:

“El periodismo debe ser una conversación”. Esta frase pronunciada hace unas semanas por Aron Pilhofer, responsable digital del periódico "Guardian", coincide con lo que se dice en la mayoría de los "newsroom" del mundo. Aron Pilhofer está considerado como un "gurú" en su ámbito. Se unió al periódico "Guardian" para "multiplicar las iniciativas digitales que permiten hacer crecer la audiencia y crear vínculos más fuertes con los lectores". Previamente trabajó en el New York Times, donde acumulo muchos éxitos ocupando el cargo de Responsable Digital. Cada una de sus ideas cala con fuerza en los medios de comunicación que quieren acelerar su digitalización, es decir casi todos”.

Como se puede apreciar, Aron Pilhofer es un periodista de gran trayectoria. Su propuesta de un “periodismo de conversación” se debe a que “el auditorio” ya no tiene tiempo para leer, así como, los medios ya no tienen tiempo para digitalizar; por lo tanto, el “show de la conversación” es mucho mejor y tiene la característica de la “inmediatez”, vale decir, se puede conversar mientras están sucediendo los hechos. “En vivo y en directo” con una “nota exclusiva”.

Los redactores de Puromarketing.com agregan que:

“Los anglosajones han tenido históricamente una visión diferente de la nuestra (los latinos), sobre los comentarios relativos a los artículos en los medios de comunicación online. Tienen una visión más "macro" que nosotros. Lo que importa no es un comentario u otro sino las grandes tendencias que podemos analizar cuando seguimos el hilo de la conversación. Para A.Pilhofer una página web como Buzzfeed consiguió entender su audiencia y adaptar sus contenidos para responder a sus expectativas. Es un ejercicio que cada uno puede hacer, sin tener que contravenir su línea editorial. "Los periodistas son poco entusiastas en cuanto a los comentarios, pero es lo que permite ver lo que los lectores piensan de los temas abordados" escribía hacen unos meses Sebastian Horn, Responsable Digital del periódico Die Zeit (Alemania). Añadió además que para cada artículo hay un lector que tiene una buena pregunta, identificando puntos que el artículo no ha tratado".

Mejor dicho, la función del periodismo –siguiendo esta lógica- no es informar; sólo es crear tendencia. Dirigir al espectador por el camino que le permita tener una idea “independiente” de los acontecimientos. Crear una corriente de opinión que se imponga en la sociedad. Y, para ello, son necesarios los denominados “líderes de opinión”. Personajes oscuros que su única función es dirigir las miradas al rincón donde los propietarios de los medios quieren que la sociedad mire. Así, por ejemplo, durante las conversaciones o entrevistas para los casos de corrupción, la idea es dirigir la mirada a quien resulte “directamente implicado” con los cual el panorama se centra sólo en quienes han participado directamente del hecho; los otros personajes que se encuentran alrededor quedarían fuera del marco referencial. En conclusión, para la “teleaudiencia” los corruptos serían un pequeño grupo de elementos que se han aprovechado del cargo y de la confianza de quien les otorgó el cargo. Y, todos felices.

Nuria del Viso sostiene que:

“El periodismo y la información se encuentran en una encrucijada. La legendaria independencia de los medios de comunicación se ha visto desbordada por la presencia en su devenir diario y en su accionariado de corporaciones y otros grupos de poder, lo que pone en cuestión su capacidad para ejercer el periodismo con el sentido de interés público con el que nacieron. Esto tiene implicaciones de gran calado, ya que en las democracias representativas los medios tienen asignado el papel de control de los distintos poderes. Al mismo tiempo, suscita interrogantes acerca de la naturaleza de la información en nuestros días, el significado de un periodismo de calidad y la función del periodista en la era de internet”.

Dicha encrucijada, planteada por Del Viso, se ha presentado en el Perú con los temas de corrupción. Mientras para algunos periodistas, narradores de noticias y comentaristas, la principal función de los medios de comunicación es “crear una corriente de opinión”; existen otros periodistas que se siguen manteniendo firmes en la prensa de investigación. Aquella prensa que ejerce un control sobre los personajes que ocupan los altos cargos en los Poderes del Estado y que, muchas veces, se encuentran blindados legalmente. Así por ejemplo, existe blindaje legal a favor del Presidente de la República; los Vice Presidentes de la República; los Congresistas y otros personajes. Incluso, existe un sistema de justicia propia para varias instituciones. Por lo tanto, los periodistas de investigación realizan una labor muy importante a favor de la ciudadanía: controlar y fiscalizar el uso del poder en el país.

Por ello, quienes sostienen que sólo se debe ejercer el periodismo de conversación es porque éste tipo de periodismo no los involucra en la labor de control y fiscalización a los grupos de poder. Los mantiene cercanos a ellos y, en la medida de lo posible, se incorporan rápidamente a sus filas. Tenemos el caso de muchos “periodistas de conversación” que han sido incorporados al Congreso de la República o al Gabinete de Ministros. Alguien afirmó que “conversar no es pactar”; aunque parece que “conversar es tranzar”.

Para los grupos de poder –y de poder corrupto- es muy amigable tener al frente a un periodista de conversación; por el contrario, el periodista de investigación debe desaparecer, se le debe amedrentar, encarcelar y, principalmente, “exigir” que diga sus fuentes. Los corruptos sólo quieren conversar.

*Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú.


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