Augusto Lostaunau Moscol

La violencia del Referéndum 2018

Augusto Lostaunau Moscol *

El domingo 9 de diciembre de 2018 será recordado como un día clave para la continuidad del modelo neoliberal impuesto en el Perú durante el fujimorato. Mientras en países de Europa, son miles los que reclaman y se oponen a seguir profundizando las reformas que permiten mantener el neoliberalismo; por el contrario, aquí se impone el continuismo.

Dicho continuismo ha sido logrado gracias a los operadores políticos que enfilaron las preguntas del referéndum (las cuales están enmarcadas dentro de la ideología neoliberal) hacia la política práctica y diaria. De esta manera, las redes sociales fueron inundadas con los famosos memes donde, se “explicaba” que el proceso serviría para “destruir” y “acabar” con la corrupción y los corruptos enquistados en el poder desde hace varias décadas. Estos corruptos son sólo la otra mitad de los beneficiados con el modelo liberal.

Los principales señalados fueron aquellos congresistas con casi dos décadas en el parlamento. Elementos del Partido Aprista Peruano y de Fuerza Popular (el nombre actual de los seguidores de Alberto Fujimori) que se han caracterizado por blindar a sus líderes de cualquier acusación de corrupción. Otro sector que fue utilizado para sacar adelante una propuesta de respuestas elaboradas desde el Poder Ejecutivo, fueron los magistrados y miembros del Consejo Nacional de la Magistratura. En estos sujetos se encarna lo peor de la corrupción existente en el Poder Judicial y el sistema de justicia del país. En ambos casos, la ciudadanía ha llegado a un hartazgo que sólo fue satisfecho con aceptar la propuesta de impedir toda reelección parlamentaria. Además, ese rechazo marcará un antes y un después para este Congreso de la República (2016-2021), que se encuentra totalmente desacreditado. Hoy, un congresista es más un blanco de ataques que de demostraciones de admiración.

Y, durante la jornada del referéndum, las muestras de rechazo no se hicieron esperar. Las imágenes de los medios televisivos muestran a la ciudadanía rechazando al ex presidente Alan García Pérez. Aquel acusado de recibir sobornos de la empresa Odebrecht, que regresó al Perú e inmediatamente pidió Asilo Político en la Embajada de Uruguay. Aquel que se autoproclamó “Perseguido Político”. Aquel que salió por las patas de los caballos cuando se le negó su pedido. Aquel que fue a votar rodeado de varios matones a sueldo y ex funcionarios de su régimen. Los ciudadanos lo insultaron. Le gritaron desde “Ladrón” hasta “Sinvergüenza”. Y la respuesta de sus matones a sueldo no se dejó esperar. Inmediatamente se dieron puñetes y patadas a discreción. La Policía Nacional del Perú no reprime a los matones a sueldo del Partido Aprista Peruano; por el contrario, se pone junto a ellos a repartir golpes a diestra y siniestra. Ese accionar de la PNP ya se había notado contra los manifestantes apostados en las puertas de la Embajada de Uruguay que solicitaban prisión para el ex presidente. ¿Existe alguna orden para que la PNP proteja a los matones a sueldo del Partido Aprista Peruano? ¿Quién ha dado esa orden? ¿Por qué los altos oficiales de la PNP se comportan muy condescendientes con los dirigentes del Partido Aprista Peruano? ¿Será por el ascenso? Se debe acabar con los ascensos digitados desde el Congreso de la República.

En otro caso, el actual miembro del directorio del Banco Central de Reserva, Rafael Rey Rey, agredió a un miembro de mesa por el sólo hecho de haberle hecho mención a su filiación política al fujimorismo. ¿Por qué Rafael Rey actual violentamente? Si se sintió ofendido o agredido por dicho comentario debió haber denunciado a su “agresor”. Pero, no lo hizo. Decidió tomar la justicia por sus manos –quizás está acostumbrado a ello gracias a sus “contactos” en el CNM- y golpear al miembro de mesa. ¿Y la Policía Nacional del Perú? ¿Por qué la PNP le teme a Rafael Rey Rey?

Las imágenes de las agresiones las hemos visto en los medios de comunicación televisivos. Millones de ciudadanos peruanos están indignados por el accionar de los matones a sueldo del Partido Aprista Peruano y de Rafael Rey Rey. ¿Y la fiscalía qué hace? ¿Por qué no actúa de oficio e inicia las investigaciones para determinar los grados de culpabilidad en los hechos de violencia durante el referéndum.

Con estos actos, Alan García Pérez se ha convertido en un individuo que sólo produce lástima. Rodeado de delincuentes a sueldo que lo protegen. Es una vergüenza que estos sujetos sigan teniendo los favores del poder corrupto y corruptor que alguna vez manejaron desde las más altas esferas del Poder Político del Perú. Así como producen lástima, los ciudadanos siguen esperando que se acabe la impunidad contra estas mafias partidarias. No es posible que estas bandas delincuenciales sigan controlando instituciones públicas como universidades.

*Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú.


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos