Cusco.- La crecida del río Kimbiri ha generado una situación de preocupación en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), luego de que el incremento de su caudal arrasara viviendas ubicadas en las zonas cercanas a su cauce.
La fuerza de las aguas habría ocasionado daños materiales, afectando a familias que residen en las áreas vulnerables a las crecidas del río. La emergencia vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan las comunidades asentadas cerca de los cauces, especialmente durante periodos de intensas precipitaciones.
Ante esta situación, resulta fundamental que las autoridades competentes evalúen los daños, identifiquen a las familias afectadas y coordinen las acciones de respuesta necesarias para proteger a la población.
Asimismo, se recomienda a los residentes de las zonas cercanas al río mantenerse alejados de las riberas y seguir las indicaciones de las autoridades mientras persista el riesgo.