Opinión

El fracaso del programa de apoyo al ingreso temporal (PAIT) durante el primer gobierno del partido aprista peruano (1985-1990)

Augusto Lostaunau Moscol

El 28 de julio de 1985, el Partido Aprista Peruano cumplía un sueño medianamente postergado desde la década de 1920, alcanzar el gobierno. No fue su líder fundador quien falleció 6 años antes; por el contrario, asumía el Poder Ejecutivo el abogado Alan García Pérez, quien había participado de la Asamblea Constituyente de 1978-1979 y fue diputado de la República entre 1980 y 1985. En el discurso inaugural de su mandato quinquenal dijo:

“En otro ámbito, la democratización también debe serlo del trabajo como derecho del ciudadano. Derecho al pan nuestro, derecho a la dignidad…En esta situación de tanto desempleo el Estado debe ser fuente no de puestos burocráticos o improductivos, sino generador masivo de trabajo para quien no lo tiene. Debe hacerlo tanto directamente como apoyando a la pequeña industria, que es la que más empleo concentra, pero a la cual el crédito y la ayuda del Estado nunca han llegado”.

Entonces, el miércoles 18 de septiembre de 1985, el presidente de la República firmó el Decreto Supremo N° 076-85 creando el Programa Nacional de Apoyo al Ingreso Temporal-PAIT. Como destaca Carlos Roncal Pretell en su libro Empleo Masivo en el Perú. Balance y Perspectivas del PAIT (1990), para poner en funcionamiento el PAIT contó con el Fondo Nacional de Apoyo y Mejoramiento del Ingreso Temporal-FONAPEM, mientras para su dirección y ejecución fue encargado al Sistema Nacional de Cooperación Popular-COOPOP. Este sistema dependía directamente de la presidencia de la República.

Pero, ese miércoles 18 de septiembre de 1985 no quedó marcado en las páginas de los medios de comunicación escrito por la firma del DS N° 076-85; lo que se destacó fue el “paseo” presidencial por las primeras 11 cuadras del Jirón Junín en los Barrios Altos. García se dio un baño de popularidad aprovechando que, el jueves 12 de septiembre, el Premier Luis Alva Casto anunció que el denominado Programa Económico de Emergencia lograría resultados concretos en tres mesas, siendo la reactivación económica y el alza del poder adquisitivo lo más esperado por la mayoría de los peruanos. Además, ese 12 de septiembre, en el Grupo Aéreo, hizo una parada técnica el avión de la Fuerza Aérea de Francia que tenía a bordo al presidente francés Francois Mitterrand, quien sólo fue recibido por el Jefe de Protocolo de la Cancillería. Mitterrand regresaba a Francia luego de haber sido observador de pruebas nucleares en el Atolón de Mururoa, las cuales eran rechazada por el nuevo gobierno del Perú. Ganando Alan García, de esa manera, primeras planas y muchas palmas. Era el mejor momento de la luna de miel entre el nuevo régimen y la ciudadanía. Se consolidaba como un gobierno “histórico, popular, revolucionario y antimperialista”.

Según Carlos Roncal Pretell:

Los objetivos del PAIT se orientaban a incrementar la capacidad de consumo y a mejorar la calidad de empleo en los sectores más pobres del Perú, a realizar obras de mejoramiento de los servicios y de infraestructura social y productiva en las áreas urbanas marginales y rurales andinas, a ejecutar programas tendientes a la generación de ingresos mediante proyectos necesitados de uso intensivo de mano de obra y a reactivar el aparato productivo del país y a mejorar las condiciones de vida de la población de menores recursos” (1990:29).

El artículo 5 del DS N° 076-85 determinó que los recursos del Fondo Nacional de Apoyo y Mejoramiento del Ingreso Temporal-FONAPEM, serán:

  • Los recursos financieros presupuestales de la Fuente de Financiamiento del Tesoro Público, que se asigne expresamente.
  • Otras asignaciones presupuestales y/o transferencias públicas o transferencias del Estado.
  • Donaciones de entidades nacionales o internacionales públicas o privadas.
  • Las generadas por los fondos recibidos.
  • Los créditos contraídos con la Banca Asociada de Fomento y/o Banco de Reserva del Perú.
  • Las previstas a través de futuras emisiones de Bonos de Inversión pública.
  • Ingresos propios generados por convenio con entidades públicas o privadas.

Queda claro, teniendo en cuenta la información vertida por Carlos Roncal Pretell como por el mismo Decreto Ley, que los trabajadores del PAIT serían escogidos entre los sectores más pobres del país. Ellos serían los “beneficiarios” de este Programa que se encargaría de realizar monumentales obras públicas y privadas de infraestructura “necesarias para el país”. Aunque, esta inmensa masa laboral no gozaría de ningún derecho laboral. Se aprovechó de la precaria situación de vida que sufrían los sectores sociales más marginados por el sistema y se les enroló como una masa laboral explotable al cien por ciento. Incluso, cuando se asume que el costo de esta mano de obra barata será financiado de diferentes formas, incluyendo donaciones y contratos especiales con privados. Será por lo que muchas instituciones privadas realizaron contratos multimillonarios con el PAIT evitando cumplir con las leyes laborales de la época.

Jorge Bernedo Alvarado, en su libro PAIT: Fundamentos, procesos y opciones (1989) sostiene que el PAIT se “feminizó”, es decir, la inmensa masa laboral que movilizó se conformó principalmente por mujeres. Reconoce 7 factores:

  • En los sectores económicos de menores ingresos, existen pocos varones desocupados.
  • El salario del PAIT era un ingreso mínimo legal, lo que lo pone en desventaja frente a labores independientes.
  • El PAIT no logró distinguir funciones laborales lo que significó que las “cuadrillas” se conformen principalmente por mujeres.
  • Muchas actividades del PAIT se realizaron cerca de los barrios donde vivían las mujeres contratadas.
  • Los contratos sólo duraban 89 días.
  • El PAIT no exigía requisitos de calificación laboral.
  • El PAIT retroalimento su propia política de trabajo femenino.

Este fenómeno entre PAIT y trabajo femenino, Bernedo Alvarado lo explica en los siguientes términos:

En lo fundamental esta identificación entre trabajo femenino y PAIT esta asociada a un patrón de empleo, más o menos regular, entre la actividad femenina y la pobreza. No sólo es comparable que en los periodos de crisis aumenta la participación femenina en el mercado laboral, sino también que la desprotección femenina en el mercado y su marginación económica son una constante, tanto urbana como rural”. (Bernedo 1989:61).

Hacía 1985, el país vivía una fuerte crisis económica arrastrada desde 1975, debido a la liberalización de nuestra economía por la parte de la dictadura del general Francisco Morales-Bermúdez Cerruti. Ni el proceso constituyente ni el segundo gobierno de Fernando Belaunde Terry (Acción Popular) lograron paliar la crisis. El descontento popular era permanente y se manifestó en importantes paros nacionales (como el Paro Nacional del 19 de julio de 1977) o en prolongadas huelgas (como la de los maestros afiliados al SUTEP). Además, los casos de corrupción eran denunciados diariamente por los medios de comunicación (Por ejemplo, el Caso GUVARTE al exministro Enrique Elías o el escándalo de la Compañía Peruana de Vapores y los barcos Mantaro y Pachitea) lo que significó un rechazo masivo al presidente Belaunde y los partidos Acción Popular y Popular Cristiano (PPC) por su alianza encubridora que controló el Congreso de la República durante el quinquenio 1980-1985.

Como toda crisis económica, son los sectores sociales más pobres y empobrecidos, los que sufren las más graves consecuencias de esta. En esos sectores, las mujeres son marginadas y se convierten en una mano de obra masiva y explotada. El PAIT las contrató en forma masiva y con bajos salarios. Los mismos contratos lo demuestran. Para 1985, el salario era de 540mil soles de oro; para 1986 fue de 30 intis diarios. La jornada era de ocho horas por seis días a la semana.

Esos años, era común ver a miles de mujeres trabajando en las calles de diferentes distritos. Realizaron limpieza pública, sembrado de parques y jardines, pintado de colegios y postas médicas, etc. Caminaban varios kilómetros cuando las labores se realizaban fuera de las ciudades. Pero, sobre esos miles de “beneficiarios” del PAIT, se erigió una burocracia partidaria con sueldos dorados. Sólo las mujeres ganaban sueldo mínimo. Sobre ellas existían coordinadores de sector, de zona, diseñadores y muchos más que siempre fueron jóvenes militantes del Partido Aprista Peruano (PAP). Ellos “planificaban, coordinaban, ejecutaban y evaluaban las intervenciones”. De esta forma, el PAIT se “apristizó”.

Jorge Bernedo indica que:

Hay, finalmente, otro aspecto probado y ampliamente censurable en el proceso del PAIT, y es el de la manipulación ideológica de los trabajadores y de la población a través de este programa. El uso sectario e irregular de este programa de apoyo, ha sido probado suficientemente y no es exclusivo de los cuadros intermedios y menores de la administración. El repentino y momentáneo crecimiento de los puestos ofertados en el PAIT a propósito de las elecciones municipales de 1986, es una decisión de alto nivel que indica que el clientelaje compromete al gobierno en su integridad”. (1989:83)

Para poder explicar el sorpresivo triunfo de Jorge del Castillo como candidato del PAP a la Municipalidad de Lima Metropolitana en las elecciones de 1986 (triunfo sobre el alcalde Alfonso Barrantes Lingán de Izquierda Unida), muchos han recurrido al famoso “balconazo” que realizó el presidente García Pérez donde intervino en forma directa en la campaña electoral municipal.  Y esa versión no es real. Lo que sucedió fue que, para la segunda parte de 1986, los puestos ofertados en el PAIT eran una cifra mucho mayor a lo ofertado desde su creación. Así, el PAIT contó con miles de trabajadores dispuestos a “hacer campaña por los candidatos” del partido de gobierno. Ese año, el PAP fue el gran vencedor a nivel nacional.

Así tenemos que los candidatos del PAP que vencieron en las capitales de los departamentos fueron: José Marín Jiménez (Chachapoyas); José Sotelo Ibaceta (Huaraz); Luis Valer Carpio (Abancay); Eloy García Guevara (Cajamarca); Urbano Julve Ciriaco (Callao); Carlos Chacón Galindo (Cuzco); Raúl Apumayta Arana (Huancavelica); Manuel Sara Ratto (Huánuco); Ricardo Guillermo Bohórquez (Huancayo); Miriam Pilco Deza (Trujillo); Julio Fernández de la Oliva (Chiclayo); Jorge Del Castillo Gálvez (Lima); Máximo Meléndez Cárdenas (Iquitos); Juan Aguirre Pérez (Tambopata); Calixto Cabello Oviedo (Moquegua); Raúl Soto Gallupe (Cerro de Pasco); Fredy Aponte Guerrero (Piura); Luis Dueñas Peralta (Puno); Rafael Bardales Cifuentes (Moyobamba) y Lucio Abenzur Pérez (Coronel Portillo). Es decir, el PAP ganó las elecciones en 20 capitales departamentales. En otras 3 capitales departamentales el triunfo fue para Izquierda Unida (Fermín Azparrent Taipe en Huamanga; Aquiles Cabero Donayre en Ica y Monsermín Yacila Peña en Tumbes), mientras que Luis Cáceres Velásquez (FRENATRACA) venció en Arequipa y Tito Chocano Olivera (PPC) en Tacna.

Entonces, no fue el famoso y publicitado “balconazo” lo que determinó el triunfo del PAP en Lima para las elecciones municipales de 1986; fue la partidización del PAIT, un Programa Social que nació para generar ingresos económicos temporales a las familias más pobres; pero se convirtió en una herramienta de movilización social del PAP en el gobierno. Por ello se puede entender que en dos departamentos con una histórica presencia de militancia del PAP, como Tumbes y Tacna, los vencedores hayan sido otras organizaciones políticas. Esto se debe a su ubicación como zonas de frontera y de alto tránsito comercial. Siendo la actividad comercial la que genera miles de puestos de trabajo de manera directa o indirecta, dejando un estrecho margen social para el funcionamiento político partidario del PAIT.


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos

Sigue transmision gu db1ca652

Aplicacionnueva b20fadd9

Jne fe996a39Punto ec62ee0fEscape 42989b8bVocacion 6ec01671Familia e0a9160dSaludable 5fa274c9Regional a20152bcPagina c29a18db

Horocopo3 99555a02

Telegram gaceta 24344613


Más leídas - Augusto Lostaunau Moscol


Gaceta Ucayalina Radio - Música y Noticias
0:000:00