Opiniones

Dominación absoluta

Por Augusto Lostaunau Moscol

No cabe duda de que, para mantener la dominación sobre una sociedad, es necesario, modificar sus costumbres y convertirlas en una mera copia o una realidad accesitaria de las normas que impone la sociedad dominante. Así, sin mayores cuestionamientos y con mucha genuflexión, los dominados aceptan aquello que les imponen los dominantes.

Hace un par de semanas atrás, un gran amigo me comunicó la posibilidad de escribir un artículo de opinión sobre los últimos acontecimientos políticos en el Perú. La idea no era limitarse a lo meramente electoral; sino ir más allá. Algo así como ¿Qué le depara al Perú en los próximos 10 años? Un trabajo muy atractivo sabiendo que mientras la mayoría esta cegado por el actual proceso electoral, un grupo de empresarios han planteado un programa político y económico para el Perú en el 2031.

Entre las indicaciones, que son varias, una me llamó mucho la atención. El artículo lo debería firmar con mis dos nombres y mi primer apellido o con mi primer nombre y apellido. Ya que, la revista tiene cobertura internacional y es costumbre en muchos países que los autores firmen de esa forma. Además, los medios electrónicos “entenderían” que mi primer apellido sería mi segundo nombre, así quedaría reducido a Augusto L. Moscol.

Le indique que desde 1989 escribo mi segundo apellido como una forma de reivindicar todos los esfuerzos realizados por mi madre en favor de mi educación. Que reivindico su apellido como una forma de revindicar a la mujer que hizo posible que yo llegue a ser quien soy.

Me contestó que eso era muy “romántico” y que debía ser verdaderamente “realista”. Que las actuales costumbres del “mundo civilizado y moderno” se mueven en otra dirección. Entonces, lo único que hice fue agradecerle la invitación, pero no iba a cumplir por falta de tiempo. Y prefiero declinar y dejar que invite a otra persona deseosa de colaborar con su publicación internacional y acepte sus normas “del mundo moderno”.

Al parecer, mi respuesta no fue de su agrado porque me indicó que soy un “conservador y tradicionalista”, además de estar aceptando la “ideología de género”. Esto último me causó mucha preocupación y le respondí ¿Qué le hace suponer que soy un “militante de la ideología de género”? Su respuesta fue increíble: “Asumes que poniendo tu segundo apellido reivindicas los derechos de las mujeres”. Inmediatamente corté la comunicación por el bien de nuestra vieja amistad, pero el sinsabor quedó.

¿El simple hecho de reivindicar a mi madre colocando su apellido en mis textos me convierte en “conservador y tradicionalista”? ¿Querer mantener en mi recuerdo todo el esfuerzo materno me ha convertido en un portaestandarte de la “ideología de género”? Creo que los efectos de la pandemia se empiezan a manifestar en algunas personas. Yo lo sigo considerando mi viejo amigo; él me ha eliminado de las redes sociales. Finalmente, el artículo jamás se escribió.


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos

Sigue transmision gu db1ca652

Aplicacionnueva b20fadd9

Punto ec62ee0fPagina c29a18dbFamilia e0a9160dRegional a20152bcVocacion 6ec01671Saludable 5fa274c9Jne fe996a39Escape 42989b8b

Pod2 e0df9c0c

Anuncioscomerciales a7590232


Más leídas - Augusto Lostaunau Moscol


Gaceta Ucayalina Radio - Música y Noticias
0:000:00