Opiniones

Ucayali: El asesinato de un miembro del Comando Vermelho

Por Jaime Antezana Rivera

Así como los disidentes de las Farc han tomado el control del tráfico ilícito de drogas en la provincia de Putumayo (Loreto), el Comando Vermelho (CV), una de las organizaciones criminales más sanguinarias de Brasil, está en ese camino con la droga que se produce en Ucayali.

Mientras los ex Farc, que no acataron el Acuerdo de Paz con el gobierno de Colombia, volvieron a tomar el control de la droga en Putumayo entre 2016 a 2018, a la vez que producen coca, droga y trafican, en el segundo semestre de 2019 el Comando Vermelho llegó a Lima y se expandió a Ucayali.

En estas zonas el gobierno central, absorbido por las múltiples crisis (sanitaria, económica y política y social, no realizó acciones efectivas para frenar e impedir los objetivos de los exFarc y el Comando Vermelho: el control del tráfico de drogas en ambas zonas donde la coca crece fuertemente.

El gobierno de Martín Vizcarra, en Putumayo realizó algunos "bombardeos" a zonas de producción de coca (a eso lo llamaron erradicación) y pozas de PBC, en Pucallpa, capital de Ucayali, en mayo pasado, la policía detuvo a tres miembros del CV con drogas, pero un juez los dejó libres.

En ambos casos el gobierno actuó con irresponsabilidad: no sacó a las exFarc antes de su inserción en Putumayo, algo que que cualquier Estado lo hubiera hecho, y en Ucayali no solo un juez dejó libre a los tres "vermelhos" sino que, a diferencia de Madre de Dios, no lo desarticuló.

Es decir, el Estado permitió que los disidentes de la narcoguerrilla más antigua que tuvo Colombia, las FARC, con una gran experiencia de guerra y armas modernas se apoderen de Putumayo y, en Ucayali, ha permitido que el CV este controlando el tráfico de drogas a Brasil.

En el caso de Ucayali hubo una paradoja. Mientras la facción del CV en Madre de Dios fue desarticulada, esta organización se expandía a Ucayali y copaba el control del tráfico de la droga. Ademas actuo de manera muy diferente: en Madre de Dios fue violenta, en Ucayali fue pacifico.

En cambio, en el Putumayo, más allá de un detenido con droga y armas, los disidentes hostigaron a marinos y empezaron a asesinar a narcos (febrero 2020) que no pagaban u obedecían sus "normas". Los ex farc imponían su "Patronato" a otros grupos armados que llegan por la droga de la zona.

Poco después, sin embargo, a los disidentes de las Farc les salió un contendor (otra narcoguerrilla colombiana, que pronto daremos cuenta) a disputarle una parte del negocio en el Alto Putumayo: una de las zonas de mayor producción de coca y cocaína de esta gran cuenca frontera con Colombia.

Antes de acabar el año, como a inicios del año los disidentes en Putumayo, en Ucayali el CV, la más sanguinaria de Brasil, se sumó como un factor de violencia. El 12 de diciembre pasado, en el Abujao, en Masisea, en la provincia de Coronel Portillo, sicarios brasileños asesinaron a un miembro del CV.

Al occiso brashico le rellenaron de balas y les destrozaron la cabeza a plomazos. Este salvaje asesinato se produce cuando hay un mayor uso de las rutas de herradura por Purús y Masisea al Estado de Acre, en Brasil. También de asesinato de una familia indígena en Purús, rutas de droga.

¿Quién lo hizo? Si la zona está bajo control del CV puede tratarse de un ajuste de cuentas intestino en esta organización criminal. O podría ser la aparición de su adversario: el PCC, el cartel más poderoso de Brasil. Antes aliados, ahora son enemigos. La razón: el control de la cocaína. Pronto sabremos.

Tanto en Putumayo como en Ucayali la violencia (homicidios, sicariato y hostigamiento) está proviniendo de los disidentes y el CV por el negocio ilícito de las drogas, en ascenso en ambas zonas. A medida que siga pasando el tiempo, ese espiral de violencia será imparable y más difícil de enfrentar.

Los enemigos a enfrentar en estas zonas son de alto calibre: Son organizaciones criminales transnacionales: el Comando Vermelho, el segundo cartel más poderoso de Brasil, y los disidentes de la narcoguerrilla de la Farc cuya capacidad de fuego aún no hemos visto en acción. No conocemos.

Si en doce años (2008-2020) las FFAA no han podido desarticular a la organización armada del clan Quispe Palomino en el Vraem, cuanto tiempo necesitaran para desarticular a una narcoguerrilla que, al igual que los Quispe Palomino, es fracciones de una de las guerrillas más añejas de América Latina.


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos

Sigue transmision gu db1ca652
Gubanner2 b3d7e6eb

Consulta 553c8ed7

Pagina c29a18dbSaludable 5fa274c9Familia e0a9160dVocacion 6ec01671Escape 42989b8bJne fe996a39Punto ec62ee0fRegional a20152bc

Anuncio newsletter gaceta f29c7558

Anuncioscomerciales a7590232



Gaceta Ucayalina Radio - Música y Noticias
0:000:00