Aniversario

La Marina de Guerra: 199 años como defensora del mar de Grau

La institución establecida por José de San Martín no solo resguarda nuestra soberanía sino que también ayuda durante fenómenos naturales o pandemias.

Lima.- ''No se puede comprender en su totalidad la historia del Perú si no se reflexiona sobre el aporte de la Marina de Guerra'', señala el capitán de corbeta Miguel Laguerre Kleimann, quien es jefe del Departamento de Asuntos Históricos y Patrimonio Documental de la Dirección de Intereses Marítimos.

Nuestro país, que está próximo a cumplir 200 años de independencia, ha sido acompañado por la Marina de Guerra. El general José de San Martín estableció la institución, nombrando al entonces capitán de navío Martín Jorge Guise como su primer comandante general.

El capitán de corbeta Laguerre explica que con la Marina se pudo llevar ciencia, tecnología y progreso a distintos lugares de nuestro territorio. Los buques llevaron la civilización y los medios de cultura moderna, permitiendo afianzar la soberanía. ''Se puede decir que Iquitos, en 1864, crece con la Marina, que llevó astilleros y la factoría. Igual pasó con el lago Titicaca. Llevamos dos buques de vapor''.

Asimismo, resalta que históricamente las exportaciones e importaciones en nuestro país son realizadas, en su mayoría, por la vía marítima, por lo que la Marina jugó un rol importante en el flujo comercial. ''Nuestra institución no ha aportado solamente con la defensa, sino con el crecimiento del país''.

Laguerre comenta que los hombres y mujeres que han sido y actualmente forman parte de la Marina de Guerra son formados para ser líderes dentro de la institución, así como de la sociedad, pues pueden desempeñarse en distintos rubros; como lo han hecho en el deportivo, cultural, educativo, médico, diplomático, industrial, además de otros.

Por ejemplo, el vicealmirante Pedro Gálvez Velarde fue campeón sudamericano en atletismo durante la década de 1920. Mientras que el capitán de corbeta SN Raúl Romero Torres, quien luego sería contralmirante, lideró el equipo médico que realizó el primer trasplante de riñón exitoso en nuestro país, en 1969.

“Hay que estar listos para todo. Nuestra disciplina y preparación nos permite apoyar cuando hay desastres naturales también, como El Niño costero, terremotos y ahora con la pandemia. La Marina tiene la capacidad logística y la organización para hacerlo”, dice Laguerre.

Sin embargo, la principal preparación es ante una guerra. El cuerpo de la Marina ya ha enfrentado varios conflictos a lo largo de sus 199 años. El Combate Naval de Abtao, el 7 de febrero de 1866; el Combate de Dos de Mayo en 1866, y el Combate de Angamos, el 8 de octubre de 1879; durante el cual falleció el almirante Miguel Grau, solo son algunos de los enfrentamientos que han dado prestigio a los marinos; a lo que debe añadirse su activa participación en la lucha contra el terrorismo.

El Caballero de los Mares

El capitán de corbeta Laguerre precisa que Miguel Grau no fue creado por el Combate de Angamos. “Este es el punto final de la vida de un peruano brillante”. Agrega que el almirante tenía vocación por el mar desde que era un niño. A sus cortos 8 años se embarcó en un barco mercante, el cual naufragó, pero lejos de asustarlo, solo generó que quiera continuar navegando.

“Le gustó y así estuvo por 10 años: idas y vueltas. Estuvo en lugares como San Francisco, Hong Kong, Londres y Río de Janeiro. Y cuando regresó al Perú entendió que la riqueza del país estaba en el mar y que había que defenderla”.

Laguerre también recuerda que Miguel Grau fue elegido diputado por la provincia de Paita en 1876, por el Partido Civil, lo que genera que muchas personas crean que nació en esta provincia; no obstante, Grau es natural de Piura.

Su título Caballero de los Mares se lo ganó, debido a sus acciones humanitarias con sus enemigos, a quien consideraba adversarios; como cuando salvó a los chilenos náufragos de la Esmeralda en el combate de Iquique, y también por la carta y pertenencias enviadas a la viuda de Arturo Prat, capitán de la Esmeralda que murió durante el enfrentamiento.

“Fue un hombre coherente entre lo que pensaba y hacía. Un gran ser humano de una mente brillante”, sostiene Laguerre. La Marina es Grau y el Perú.

Miguel Grau a través de los años

En 1984 se promulgó la Ley Nº 23938, la cual señala que cada 8 de octubre a las 9:50 de la mañana se debe guardar un minuto de silencio en todo el territorio nacional y en las delegaciones del Perú en el extranjero, en conmemoración a la valentía de Miguel Grau y sus hombres caídos en la batalla naval.

Este año también se rendirán honores a los héroes que lucharon frente al Covid-19.

La curul vitalicia de Miguel Grau es un escaño perpetuo en el Congreso del Perú. Su instalación fue propuesta durante el segundo gobierno de Fernando Belaunde, en 1983. Otras réplicas de la curul están en museos.

Fuente: La República


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos

Gaceta Ucayalina Radio - Música y Noticias
0:000:00