Opiniones

Imágenes Paganas: Pandemia y migración golondrina en el Perú del 2020

Augusto Lostaunau Moscol

“Vengo agotado de cantar en la niebla.
Por la autopista junto al mar hay gitanos.
Van celebrando un ritual ignorando.
Mis propios dioses ya no están, espejismos”.

Canción: Imágenes Paganas (Virus 1986)

El domingo 15 de marzo de 2020, el Presidente de la República, Martín Vizcarra Cornejo, decretó el Estado de Emergencia y aislamiento social como medidas para evitar la propagación de la pandemia de COVID 19 que ya se encontraba dentro de nuestras fronteras. Desde ese momento, se inició una serie de prórrogas de Estado de Emergencia y Aislamiento Social que han determinado la paralización del país por casi tres meses.

Además, estas medidas fueron acompañadas con la cancelación de todos los vuelos nacionales e internacionales, así como, el cierre de las carreteras para el transporte nacional de pasajeros. Miles de personas se quedaron en los aeropuertos y agencias de viaje interprovincial. Posteriormente, los vuelos humanitarios permitieron a muchos extranjeros regresar a sus países; mientras que, miles de peruanos lograron retornar al suelo patrio.

Pero, la situación era muy diferente y distante a nivel local. Miles de peruanos se encontraban lejos de sus hogares por la prohibición de transporte terrestre de pasajeros. Mientras cientos deseaban regresar a Lima; miles eran los que en Lima, buscaban retornar a sus lugares de origen regresar a sus regiones.

Las cámaras de televisión fueron detrás de ellos y las imágenes fueron cosa de todos los días. Los noticiarios televisivos se enfrascaron en una suerte de batalla por dar a conocer “el sufrimiento” de quienes se encontraban en la Panamericana Norte, la Panamericana Sur, la Carretera Central y frente al Aeropuerto Jorge Chávez, buscando desesperadamente abandonar la capital. De la noche a la mañana, miles de rostros “provincianos” invadían la pantalla de televisión. Sudorosos, iniciaban largas caminatas. Eran alimentados por voluntarios y personas solidarias. Otros dormían en la Plaza Manco Cápac o en el Estadio Nacional. ¿Quiénes eran? ¿Quiénes son? ¿Quiénes serán?

Carlos Noriega, del diario Página 12 de Argentina, escribe que:

Ya no tenemos qué comer, por eso regresamos a nuestros pueblos, donde algo tendremos. Caminando nos iremos, no tenemos de otra”, dice un hombre sentado junto a sus tres pequeños hijos que duermen abajo de un puente de la autopista. Era vendedor ambulante y ahora con la cuarentena se quedó sin los pocos ingresos con los que apenas sobrevivía. En otra carretera, un joven cuenta que era pintor eventual, que como se quedó sin trabajo desde que comenzó la cuarentena no pudo pagar el cuarto en el que vivía, lo echaron a la calle y sin dónde ir ha emprendido la sufrida caminata de retorno al pueblo del que salió hace años. “Ya no aguantamos más, no tenemos nada ya, estamos viviendo en las calles, ya no tenemos para comer”, grita una mujer cuando se le acerca la cámara de un noticiero. Ellos forman parte de este éxodo del hambre1.

Los que escapan de Lima eran de rostros cobrizos y cabellos lacios. Aquellos que casi nunca salen en los noticieros y, cuando salen, sólo es durante la sección policiales. Nadie los mira en la capital. Nadie sabe a ciencia cierta dónde viven o cómo viven. Sólo están ahí. Son meras cifras y porcentajes. Son el “70% de informales” que pueblan todos los días las calles y avenidas de la ciudad. Pero, aun así, no existen para los medios de comunicación. La pandemia los colocó en primera plana de diarios y en las imágenes centrales de los noticieros. La trilogía del mal se cierne en ellos: provinciano, cobrizo y pobre.

Mariana Álvarez de Orellana, en Rebelión, señaló que:

“Además de los caminantes en las carreteras, otros centenares duermen en las calles de la ciudad, frente a estaciones de autobuses o el aeropuerto esperando que salga ese bus o ese vuelo humanitario que las autoridades les han ofrecido, pero que no llega. Se han dado choques entre estos angustiados pobladores y la policía cuando ésta les bloquea el camino para que no sigan su viaje”2.

El Perú, fue visto como el país del milagro económico neoliberal. La cifras de crecimiento alentaban a muchos a viajar al país. Lima recuperaba su viejo y oxidado título de “Ciudad de los Reyes”. Pero, llegó la pandemia y desnudo otra vez a nuestra insalubre e insegura ciudad. La indolente Lima ha sido titular de la huída y el éxodo de miles de compatriotas que no tuvieron oportunidades dentro del milagro neoliberal. Trabajadores sin derechos laborales. Niños sin educación formal. Sirvientas o muchachas cama adentro. Todos han tenido que dejar la capital. En la política del Estado de Emergencia y Distanciamiento Social no tenían espacio. No existían.

Muchos son los llamados Trabajadores Golondrinas. David Bonilla anota que:

“La historia de los «trabajadores golondrinas» o como son conocidos en Estados Unidos «migrant laborers». El término «golondrina» hace alusión a su estancia, que como las aves, es de paso, donde hay trabajo, ahí será su hogar mientras dure la temporada, pues es en el campo y la agricultura que estos trabajadores temporales ponen sus esperanzas de oportunidad y lograr lo que todos los que llegan a U.S.A. buscan, el tan anhelado sueño americano”3.

Lima es una ciudad donde existen trabajadores golondrinas. Llegan a la capital los últimos días de octubre o primeros días de noviembre de cada año. Llegan atraídos por la llamada campaña navideña. Llegan de todo el país. Trabajan principalmente en ventas o como cargadores-estibadores. Pasan las fiestas de fin de año en Lima. Y siguen en la ciudad porque, inmediatamente consiguen empleo para la temporada de verano y la campaña escolar. Así, terminando la primera quincena de marzo, vuelven a sus lugares de origen. Son mujeres y varones. Niños y jóvenes. Padres e hijos. Familias enteras. Todos trabajan. Muchos son vendedores en el transporte público. Son los que venden los objetos de “un sol” que alguna importadora les entrega a destajo.

Trabajan todo el día y, todos los días de la semana y el mes. Casi 5 meses en la capital. Y nadie los ve. Simplemente no existen. Luego de juntar dinero y comprar “mercadería” y útiles escolares, regresan. En buses interprovinciales que salen de Yerbateros. Viajan sin ninguna protección, pero a bajo costo. Nadie los despide. Y nadie los extraña. Así, año tras año, estos trabajadores golondrinas vuelven a Lima. A la ciudad de los millones de rostros ciegos.

La pandemia de COVID 19 los visibilizó. Recién ahora, muchos saben que existen. Cuando tuvieron que caminar cientos de kilómetros para llegar a sus hogares y abrazar a los suyos. Los canales de televisión los entrevistaron, por primera vez, para hacer conocer “su drama”. Ser trabajadores golondrinas, es el drama que viven año tras año. Muchos caen en los ilícitos negocios de las bandas de Trata de Personas. Muchas mujeres deben sufrir todo tipo de agresiones. Los niños son explotados en las calles. Piden limosna en los puentes. Y nadie los ve. A nadie le importa. Las autoridades locales y nacionales miran a otro lado. Existen muchas leyes, pero cero voluntad política para aplicarlas. Las autoridades celebran el día que ganaron las elecciones y el día que dejan el cargo. Nada más.

Este 2020, los trabajadores golondrinas que pueblan Lima durante las campañas de Navidad y Escolar, tuvieron que regresar a pie. Fueron noticia. Los años anteriores no lo fueron. ¿Lo serán en el futuro?

1)Ver: https://www.pagina12.com.ar/261724-crece-en-peru-el-exodo-del-hambre

2)Ver https://rebelion.org/exodo-de-peruanos-por-hambre-y-temor-al-covid-19/

3)Ver https://comosetramita.com/los-trabajadores-golondrinas-quienes-son 


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos

Sigue transmision gu db1ca652
Frecue1 56d3840d

Gubanner2 b3d7e6eb

Saludable 5fa274c9Escape 42989b8bJne fe996a39Pagina c29a18dbFamilia e0a9160dVocacion 6ec01671Regional a20152bcPunto ec62ee0f

Anuncio newsletter gaceta f29c7558

Pod2 e0df9c0c



Gaceta Ucayalina Radio - Música y Noticias
0:000:00