Opiniones

Censura al Premier: FREPAP, cuando la política está libre de virus

Escribe Cesar Ortiz Anderson.- La votación en contra del Gabinete Cateriano nos deja varios puntos para el análisis. Pero lo más importante y en ello vamos a centrar el presente artículo, es que en un momento de crisis extrema como la que se vive en el Perú y el mundo entero, siguen siendo los intereses particulares y privados de los partidos políticos los que se han puesto una vez más por encima de los intereses de millones de seres humano.

La negación del voto de confianza a Pedro Cateriano se justifica políticamente por la necia posición de los grupos de poder representados por este Gobierno a cambiar de modelo económico, una medida de fuerza que corresponde a la grave crisis social que afecta no sólo al Perú sino  a la gran mayoría de países incluyendo EE.UU. y Europa en donde los gobiernos ya han tomado las primeras medidas económicas de emergencia que definitivamente pondrán fin a una época en la que la economía neoliberal dominó la política en Occidente. La negativa al Premier y su Gabinete, políticamente se justifica bajo esa perspectiva, ya que en su discurso el Premier no mostró interés por modificar las causas de la deficiencia del servicio de salud en medio de la pandemia, las que son consecuencia del modelo económico adoptado desde la década de los 90s.

Sin embargo, esta justificación política que es trinchera de la izquierda -FA- y a la cual se han subido otras bancadas como Podemos Perú APP, AP y UPP no refleja el ideal cívico, ético y moral que todos esperaríamos de un Congreso responsable con su población en medio de la peor crisis económica de su historia desde la Guerra con Chile. La realidad es otra, y obedece a los juegos de los intereses privados, a la “ley de la repartija”, a los apetitos particulares de cada partido y cada bancada. Sólo la posición del FREPAP puede destacar de entre todas las bancadas que votaron en contra del Premier por las razones que vamos a exponer.

El FREPAP es el único partido que no está involucrado en hechos de corrupción, a diferencia de todas las demás bancadas y alianzas que integran el actual Congreso, en las que directa o indirectamente sus líderes y cuadros vienen arrastrando un “rabo de paja” que los ilegitima para continuar en el debate político nacional y que aprovechan demagógica e irresponsablemente coyunturas como la presentación del Premier Cateriano en el Congreso para reclamar legitimidad para sus organizaciones políticas sumidas en el juego corrupto de la democracia que ha caído en la trampa del vacío legal para el financiamiento de las campañas políticas, trampa en la que han caído “todos” los partidos políticos, razón por la cual vienen siendo investigados por la Fiscalía de la Nación. Tal es el caso de la “izquierda herida” que en esta oportunidad negó su voto de confianza al Gabinete pero no por convicción social sino por interese partidarios ya que en otras oportunidades no vaciló en dar su voto primero a PPK, y después su apoyo a Vizcarra, únicamente por una posición política “anti” contra Keiko Fujimori y el fujimorismo, que paradójicamente votó a favor del Gabinete Cateriano. Con esto queda demostrado que ni la izquierda ni el fujimorismo votan por convicción cívica y social -pensando en los peruanos- sino que votan siguiendo sus propios apetitos.

Pero no sólo es eso, las bancadas de Podemos Perú, de UPP y APP (con una elegante abstención total) también votaron en contra del Premier subiéndose al carro de la legitimidad, del buen gobierno y la justificación política. Tras eso votos en contra se halla el problema de la SUNEDU contra las universidades privadas de los principales líderes de estas agrupaciones. Una vez más son los intereses privados los que importan más que el bienestar de la población.

Lo que queremos es hacer reflexión respecto al hecho en concreto y no quedarnos en lo superficial y lo evidente. Las palabras de la congresista María Céspedes del FREPAP, quien se atrevió a contradecir las palabras del Premier y enumerar las omisiones y contradicciones del Ministro, expresaron una visión estructural de la realidad de nuestro país. La situación del sector salud, de los hospitales, del sector minería, de las comunidades campesinas afectadas por la contaminación, de la micro economía de millones de peruanos en la informalidad y sus deudas bancarias, del desempleo, todo forma parte de la realidad del Perú desde antes de la pandemia. Corresponden a puntos y problemas básicos de nuestra sociedad que debieran ser la Agenda Nacional, agenda que de por sí no existe porque como bien es sabido por todos nosotros el modelo económico neoliberal que se aplica por todos los presidentes desde el 5 de abril de 1992 permite gobernar al país en “piloto automático”. Nuestros presidentes “no gobiernan” literalmente, meciendo sus gestiones sobre el principio neoliberal que amarra los designios de nuestro país a la ley de la oferta y la demanda.

Sin una Agenda Nacional que priorice los puntos reclamados ayer por la congresista Céspedes durante la presentación del Premier en el Congreso, entonces…. ¿A qué se dedican nuestros parlamentarios y partidos políticos? La respuesta ya la conocemos: A “lucha” contra la corrupción que todos los partidos políticos enarbolan como bandera. “Lucha contra la corrupción” que debe leerse como “defensa contra la fiscalización” porque todo el espectro político desde la extrema derecha fujimorista hasta la izquierda política se encuentra comprometido con los diferentes escándalos de corrupción que se vienen investigando en el marco del caso Lava Jato. No estamos exagerando si afirmamos que “todos los partidos políticos representados en el Congreso” y algunos que no están -como el APRA y el PPC- están seriamente cuestionados en su legitimidad política por las investigaciones penales y administrativas a las que viene siendo sometidos sus diferentes líderes. Sucede en todo el espectro político, de la izquierda a la derecha, de arriba a abajo, desde Gregorio Santos hasta Keiko Fujimori, pasando por Susana Villarán y Castañeda Lossio, desde alcaldes distritales o provinciales hasta Presidentes de la República. Esa es la realidad del país que estábamos experimentando hasta el momento en que se declaró la pandemia,  y todos esos escándalos, casos judiciales e investigaciones se habían convertido desde hace buen tiempo -aproximadamente desde el caso de “las agendas de Nadine” el 2014 de forma ininterrumpida- en la Agenda Nacional, copando los titulares de periódicos y telenoticieros, al mismo tiempo que con ese debate y  con el país en “piloto automático”, todo seguía andando, legitimando la corrupción como sistema político.

Lo que la congresista Céspedes y el FREPAP han dejado en claro es que ningún partido político – ni de la “oposición” “aprofujimorista” ni de la izquierda “caviar”- está en condiciones de hacer una verdadera oposición ni a éste ni a ningún gobierno porque todos los partidos y sus líderes “tienen rabo de paja”. Recordemos que al momento de la vacancia de PPK, el señor Vizcarra ya estaba muy lejos del Perú ejerciendo el cargo de Embajador en Canadá, habiendo huido de su responsabilidad en el escándalo “Chinchero” y de otros “anticuchos”. El señor Vizcarra sólo regresa al Perú tras la caída de PPK, y acepta hacerse cargo de la máxima magistratura por proteger sus propios intereses y los intereses de la agrupación política con la que alcanzó el poder, conformada por el equipo de trabajo cercano a PPK, ya que el gobierno de PPK y por continuidad el actual gobierno de Vizcarra, es un gobierno sin partido político ni bancada. Y no necesita bancada en el Congreso porque ningún partido va a hacer real oposición porque todas las agrupaciones “tienen rabo de paja”, igual que el mismo Presidente de la República en funciones. Vizcarra aceptó reemplazar a PPK  y vino al Perú para asumir la presidencia con el objetivo político de detener las investigaciones por corrupción. Nadie esperaba la pandemia.  

¿Y el Referéndum del pasado diciembre? ¿Y el cierre del Congreso? Pura demagogia, pura distracción para fingir que en este país existe la oposición y distraer el verdadero problema de fondo de nuestro sistema democrático: Que todos los partidos políticos y sus principales líderes están coludidos tratando de librarse de las investigaciones anti corrupción. No existe una verdadera oposición porque no se está ejecutando ninguna Agenda Nacional, que son los puntos reclamados por el FREPAP.

Otra conclusión podemos extraer de la censura al Premier en el Congreso: Que el FREPAP es un partido político que no está dispuesto a seguir con el juego de “los otorongos” en el que “todos” tienen “rabo de paja”, comprometidos con la corrupción y hermanados por lo bajo con “la repartija”, donde el voto obedece a los intereses privados de las empresas que representan en vez de votar de corazón y con conciencia social por el bienestar del pueblo que les dio sus votos. De esta forma el FREPAP se constituye como un partido político que se mantiene al margen de este juego político y plantea el suyo propio: Encarar directamente al Gobierno planteando los puntos que debieran ser la verdadera Agenda Nacional. De esta forma no sorprendería que en las próximas elecciones el FREPAP supere largamente los 15 escaños que consiguió en las últimas elecciones y que capitalice los votos que la izquierda, el nacionalismo, el etnocacerismo y los frentes regionales no estén en la capacidad de endosar. Resulta admirable cómo una posición política debe tener una consecuente acción ética que se materializa en la solidaridad social, que es lo que sucede en el caso del FREPAP, un partido que no sólo se queda en las palabras y la demagogia, sino que aprovechando su organización y recursos humanos se encuentra trabajando durante la pandemia llevando alimentos y víveres a las comunidades y localidades más pobres y alejadas en Lima y provincias. Una crítica al FREPAP: No incluir el problema de la seguridad ciudadana en su lista de reclamos al Premier.

Esperamos que en el nuevo Gabinete el presidente Vizcarra no vuelva a cometer el mismo error e insistir con ministros que van a resultar contraproducentes para la gobernabilidad del país; así como también esperamos que el presidente Vizcarra deje de lado el “amiguismo” y la “argolla” que tanto daño han hecho a su gestión durante la pandemia, ubicando a sus mejores amigos en puestos claves del Gobierno. No queremos amigos sino expertos. Queremos que se nombren autoridades y funcionarios en base a los criterios de la meritocracia, queremos a los mejores soldados para enfrentar esta guerra que es la pandemia y la grave crisis que acarrea.

Finalmente, es mi opinión y soy un convencido que muchos estarán de acuerdo con este artículo, pero no lo manifiestan.

Cesar Ortiz Anderson
Presidente de Aprosec
Cel.:999316197 / 998160756
Fan Page:  Aprosec-PERU

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