Vale la pena conocer

San Martín: Descubre la fascinante belleza de sus áreas naturales protegidas

Oportunidad para visitar estos cautivantes atractivos en el 113 aniversario de creación política departamental

San Martín.- La región San Martín alberga un conjunto de áreas naturales protegidas que conservan una vasta y en muchos casos única biodiversidad amazónica que vale la pena conocer, apreciar y contribuir con su preservación. La celebración del 113 aniversario de creación política de este departamento nos invita a viajar y cautivarnos con la singular belleza de estos espacios bendecidos por la naturaleza.

A continuación, repasemos la importancia de las áreas naturales protegidas de la región San Martín:

Parque Nacional del Río Abiseo

Está ubicado en la ladera amazónica de la cordillera Oriental de los Andes, al oeste de la localidad de Huicungo, en el departamento de San Martín. Consta de una extensión de 274,520 hectáreas. Su principal objetivo es proteger una muestra representativa de los bosques nublados de la ceja de selva y selva alta, que incluye diversas zonas de endemismo.

Su presencia busca además preservar las especies de flora y fauna y asociaciones en su estado natural, particularmente aquellas que se encuentran en situación vulnerable o en vías de extinción. También busca mantener el equilibrio ecológico de los bosques nublados, con la finalidad de asegurar la estabilidad hidrológica de las cuencas de los ríos Abiseo, Túmac y Montecristo.

Este lugar es una excelente plataforma para apoyar y fomentar la investigación de nuestros recursos naturales y culturales. En su interior se conservan recursos culturales y bellezas paisajísticas, donde sobresale el complejo arqueológico del Gran Pajatén y Los Pinchudos.

Fauna y flora

Se ha registrado a la fecha cerca de 900 especies de fauna silvestre, distribuidas en 181 especies de mamíferos, 409 de aves, 17 de reptiles, 30 de anfibios, 14 de peces y cerca de 250 de invertebrados. De estas, 552 especies corresponden al sector occidental y 351 al sector oriental del parque nacional. Del sector occidental, no menos de 27 especies son consideradas endémicas del Perú y de distribución restringida al Parque Nacional Río Abiseo y a sus inmediaciones, con varias especies amenazadas. En el sector oriental se ha reportado 18 especies amenazadas: 11 mamíferos y 7 aves.

Por otro lado, de las 1,134 especies de plantas registradas, 986 corresponden al sector occidental. En las tierras de colina existen árboles de gran tamaño, como el renaco (Ficus sp.) y el caucho (Hevea brasiliensis).

Entre las especies de importancia económica destacan la sangre de grado (Croton lechleri), la uña de gato (Uncaria tomentosa), y entre las maderables, el cedro (Cedrela odorata), la caoba (Swietenia macrophylla) y el tornillo (Cedrelinga catenaeformis). Se encuentra también a dos especies de árboles consideradas en vías de extinción: el cedro de altura (Cedrela montana) y el romerillo.

Atractivos turísticos

Entre los atractivos naturales destacan la quebrada Oros, las cataratas El Oso, Velo de Novia, Shihui y Las Gemelas; los ríos Abiseo, Montecristo y Túmac; y las lagunas La Empedrada, La Escondida, La Colorada, Negra, Honda y Chúcara.

También se puede visitar los bosques montanos, de nubes, enano, manchales de bosque andino y el tornillal; los paisajes y formaciones rocosas: Pampa de Venados, macizo montañoso, valles en forma de “U”, el farallón de los Pinchudos y la Cueva de los Muertos. En estos recorridos se puede contemplar la fauna y flora local.

La lista de atractivos culturales incluye los asentamientos prehispánicos de Gran Pajatén, La Playa, El Encanto, Las Papayas y Cerro Central. Así también se incluye a otros sitios arqueológicos como Los Pinchudos, Los Paredones, Pampa de Cuyes, Puerta del Monte, El Mirador, Apisuncho, Achiras, Alpamachay y Ochanache. Finalmente, en todos estos lugares se aprecian terrazas agrícolas, canales de irrigación, caminos prehispánicos y lugares de ofrendas, afloramientos de material lítico utilizado en la prehistoria y arte rupestre.

Gran Pajatén

Es un conjunto monumental impresionante por su especial arquitectura. Esta ciudadela fue construida por la civilización de los chachapoyas antes de ser sometidos por los Incas. Destaca también el complejo funerario Los Pinchudos, construido en la estrecha cornisa de un gran farallón. Sus ídolos de madera, que representan a seres desnudos, fueron encontrados intactos y emplazados en su lugar original.

Otros restos encontrados incluye al Cerro Central, con alrededor de 200 edificios; al complejo de Las Papayas, con cerca de 100 estructuras, algunas de piedra labrada; el sitio arqueológico de Marcial (Pajatén II), también con más de 100 edificios; y muchos otros como La Playa, Apisunchu, Alpamachay y Manachaqui.

La presencia de numerosos y excepcionales restos arqueológicos dentro de una vasta área boscosa es única en el continente. Esto originó que la Unesco declare, en 1992, al Parque Nacional del Río Abiseo como Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad, categoría mixta que en el país solo comparte el Santuario Histórico de Machu Picchu.

Parque Nacional Cordillera Azul

Se localiza entre los ríos Huallaga y Ucayali, en los departamentos de San Martín, Loreto, Ucayali y Huánuco, con una extensión de 1 millón 353,190.85 hectáreas. Su principal objetivo es proteger una serie única de especies, comunidades biológicas y formaciones geológicas típicas del bosque montano y premontano de la Cordillera Azul. Asimismo, su presencia resguarda las cabeceras de cuenca que brindan agua a toda la zona adyacente.

Esta área natural protege la mayor cantidad de selva alta intacta en el país y es hogar de plantas y animales únicos en el mundo. Su impresionante belleza se debe en parte a sus particulares características geográficas. Su pronunciada gradiente altitudinal, desde la selva alta hasta el llano amazónico, alberga diversos tipos de ecosistemas con una riqueza biológica de valor global. Esto permite la concentración de una diversidad de flora y fauna única donde también se encuentra un alto número de especies endémicas de la región.

Este gran paraíso es un lugar excepcional que ofrece un impactante recorrido por la selva alta hasta llegar a la llanura amazónica a fin de comprender la dinámica de nuestros complejos ecosistemas y reconocer su fragilidad. Visitar esta zona es una de las mejores clases sobre geografía, ecología y sobre la realidad en nuestro país.

Fauna y flora

La fauna silvestre del Parque Nacional Cordillera Azul es muy diversa. Se ha registrado la presencia de 71 especies de mamíferos grandes, 10 de primates, 516 especies de aves (se estima que en realidad existirían más de 800 en total, cifra que incluye 3 nuevos registros para el Perú y uno nuevo para la ciencia). También se ha reportado la presencia de 82 especies de anfibios y reptiles (8 nuevas de sapos y una nueva salamandra); así como de 93 especies de peces, de las cuales, 22 son nuevas para el Perú y más de 10 son nuevas para la ciencia.

Las aves son el grupo más diverso. Algunas son importantes por su atractivo turístico, este es el caso de los guacamayos y loros (23 especies), las grandes águilas (19 especies de Accipitridae y 9 de Falconidae), donde sobresalen el águila harpía (Harpya harpyja) y el águila monera (Morphus guianensis). Abundan también las pavas de monte (Cracidae) y otras especies típicas de la selva alta y baja.

Entre los mamíferos destacan los primates y felinos; así como el oso andino (Tremarctos ornatus), la nutria de río (Lontra longicaudis), el lobo de río (Pteronura brasiliensis), el tapir o sachavaca (Tapirus terrestris), el sajino (Tayassu tajacu), la huangana (Tayassu pecari), el venado rojo (Mazama americana) y roedores grandes como el majaz (Agouti paca) y el ronsoco (Hydrochoerus hydrochaeris).

En cuanto a la flora se ha registrado cerca de 1,600 especies de plantas, de las cuales, 12 son nuevas para la ciencia. Sin embargo, se estima que debe existir entre 4,000 y 6,000 especies. La vegetación es típicamente de bosque montano, aunque también incluye sectores más secos hacia el oeste y vegetación de llanura amazónica, caracterizada por grandes árboles hacia el este.

Asimismo, posee una alta diversidad de especies de palmeras, las cuales son un importante recurso alimenticio para mantener densidades altas de mamíferos y aves.

Atractivos turísticos

Dentro del área natural protegida destacan la “Laguna del mundo perdido”, en Chazuta; las enormes mesetas triangulares de hasta 7 kilómetros de largo y 4 kilómetros de ancho, que en ciertos sectores se elevan hasta 350 metros. También destacan los bosques de neblina en la cuenca del río Cushabatay y en las montañas Cinco Puntos.

Asimismo, se puede visitar los cerros Manashahuemana (que significa “tortuga”, en idioma shipibo) y la colpa de guacamayos, ambos en el río Pisqui. Por otro lado, el mirador de Chambirillo ofrece vistas espectaculares de los bosques hacia el este del parque nacional. Adicionalmente, se puede apreciar los pantanos de altura, que son humedales ubicados en la cabecera del Pucayacu sobre los 1,400 metros de altitud y que son únicos en el Perú.

Bosque de Protección Alto Mayo

Abarca territorios de las provincias de Rioja y Moyobamba en el departamento de San Martín y tiene una extensión total de 182,000 hectáreas. Su presencia busca proteger las cuencas hidrográficas, la vegetación boscosa, la vida silvestre y los valores paisajísticos de la zona, para promover el turismo, la recreación, la educación, la investigación, a fin de generar beneficios para los pobladores locales.

Posee paisajes únicos y una alta diversidad biológica. Las pendientes pronunciadas de sus bosques nubosos o de neblina, fuentes naturales de conservación de recursos hídricos de las cuencas, son idóneas para la preservación de la vida silvestre y el manejo de sus valores escénicos y científicos.

Si bien su diversidad biológica ha sido poco estudiada, el Bosque de Protección Alto Mayo ha sido considerado como una de las zonas prioritarias para la conservación a nivel nacional, debido a su ubicación al sur de la depresión de Huancabamba, además del endemismo en varios grupos de especies.

En esta área natural habitan desde siempre nativos del grupo Aguaruna o Awajún y desde hace unas décadas diversos colonos. Desde fines de la década de 1970 el flujo migratorio facilitado por la construcción de la carretera Marginal, que atraviesa el bosque de protección, se multiplicó. Hoy la excesiva y desorganizada presencia humana constituye una seria amenaza para la conservación de sus valores naturales.

Sin embargo, aún se puede gozar de este fascinante lugar que corona una visita a la zona del Alto Mayo. Percibir la transición de lo andino a lo amazónico en armonía con la exuberante belleza es una experiencia única.

Fauna y flora

Se ha registrado 17 especies de aves endémicas de distribución restringida y 23 especies consideradas amenazadas globalmente. Destaca la presencia de la lechucita bigotona (Xenoglaux loweryi), que con sus 12 centímetros es el búho más pequeño del mundo y habita los llamados “bosques enanos”. También es resaltante la presencia de cerca de 45 especies de colibríes. El alto número de falconiformes (27 especies entre águilas y halcones) indica una diversidad de fauna capaz de mantener a tantos depredadores.

Entre los mamíferos destaca el mono choro cola amarilla (Oreonax flavicauda), el más grande del Perú y especie endémica de los bosques montanos de Amazonas y San Martín que fue redescubierto en 1974.

Se ha reportado la presencia de otras especies, tales como el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), el puma (Puma concolor), el musmuqui andino (Aotus miconax), el tocón andino (Callicebus oenanthe), un mono raro y endémico, restringido a los bosques de tierras bajas del Alto Mayo (entre los 850 y 1,000 metros de altitud) y el ya casi extinto armadillo gigante (Priodontes maximus).

En cuanto a la flora en el Bosque de Protección Alto Mayo, predominan los bosques nubosos o de neblina que ocupan cerca del 72% del área natural protegida. En ellos habita una alta diversidad de epífitas, orquídeas, helechos y bromelias como la piñuela (Aechmea angustifolia).

Atractivos turísticos

Dentro del área protegida se encuentra diversas cataratas como las de Santa Patricia, en la cuenca del río Serranoyacu; la Caída del Oso, en la trocha de Aguas Verdes al caserío El Triunfo; Venceremos, en la subcuenca del río Serranoyacu; Sol de Oro, en la subcuenca del río Naranjillo; y Urcochaqui, en una trocha desde el caserío Naciente del Río Negro.

También se puede visitar diversas lagunas como Onercocha, siguiendo una trocha desde Aguas Verdes y Siete Lagunas, siguiendo una trocha desde olleros. Otro punto interesante es la cueva de guácharos en la naciente del río Negro y Bellavista.

El Abra Patricia (2,300 metros de altitud) es un punto interesante para el avistamiento de aves. Asimismo, la importancia de las orquídeas de Alto Mayo debido a su belleza y diversidad se manifiesta en el festival anual de las orquídeas, el cual se realiza todos los años en noviembre en Moyobamba.

Área de Conservación Regional Cordillera Escalera

Es la primera área de conservación regional del país, creada en el año 2005, y se encuentra dentro de cuatro distritos de la provincia de Lamas y de cinco de la provincia de San Martín.

Comprende una extensión de 149,870 hectáreas y en ella se puede observar parte de la cadena montañosa conocida como Cahuapayas, que representa a las más jóvenes que se encuentran en los andes orientales peruanos. El sitio también es importante gracias a que alberga una importante muestra de los bosques nubosos montanos tropicales que abarcan más del 50% de su territorio.

El Área de Conservación Regional Cordillera Escalera resulta valiosa además a causa de su capacidad de ser productora de una importante cantidad de agua que abastece a los más de 150,000 habitantes de los pueblos aledaños.

Dentro de esta área protegida se pueden reconocer diversidad de paisajes posibles a causa de sus diferencias altitudinales y que son el hábitat de distintas especies de flora y fauna típica de cada uno de los ecosistemas que en esta se desarrollan. Entre estos se observan los bosques nubosos, que son importantes porque en ellos se originan importantes cuencas como Caynarachi, Chazuta-Chipesa, Sistema Mayo-Cumbaza, Shanusi y Pampayacu-Charapillo.

Otro escenario ecológico de esta área protegida son los bosques de colinas, que alberga a especies de animales en situación vulnerable. También destacan “Los domos de sal”, de gran interés para la investigación científica y el turismo. Los bosques de Pie de Monte son un cuarto escenario visible en esta Área, que comprenden un 17% de todo el territorio del área de conservación y se localiza entre los 200 y 500 metros sobre el nivel del mar.

Fuente: Andina


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