Armando Avalos Espichán

La vocación sí es rentable

Escribe Armando Avalos.- En una ocasión estaba grabando un reportaje en Chimbote, en el Hospital La Caleta. Al dialogar con un médico, me contó una experiencia traumática. Él había solicitado a sus jefes en Lima reiteradamente la asignación de dos incubadoras especiales para niños nacidos prematuramente. Sus cartas, correos y llamadas telefónicas no sirvieron de nada. Él insistía que con una sola incubadora, “podría” suceder que llegaran dos niños enfermos y no se podría ayudar a uno de ellos.

Le dijeron que eso era “poco probable” y que trabajara con lo que tenía. “No hagas problemas” le reiteraron. Unos meses después, sucedió lo que él temía. Dos niños prematuros llegaron al mundo en el hospital y sólo había uno de esos equipos para atender a los pequeños.

El tiempo era crucial y una enfermera le dijo apresurada que decidiera a quien salvar. El medico con los ojos llorosos me comentó que ese día, miró al cielo y se preguntó qué derecho tenía el de decidir cuál de esos niños iba a sobrevivir. Decidió salvar al que tenía más probabilidades de salvarse y el otro niño lamentablemente falleció.

El doctor me confesó que ese día lloró como un niño. Pero me dijo algo que me dejó meditando. Que pese a la difícil prueba que le ha tocado vivir. El sigue amando su carrera y no se arrepentía de elegir la medicina. Que años después tuvo la suerte de conocer al niño que ordenó le permitieran usar la incubadora. “Ahora es un jovencito fuerte y lleno de vida” me dijo el médico con una enorme sonrisa.

Quise contar esta pequeña historia que viví en mis reportajes para graficar lo importante de que la gente haga lo que le apasiona. Que es un camino para ser feliz y lo mejor que puede sernos rentable.

En las conferencias que dicto por todo el Perú hay una pregunta recurrente que me hacen los estudiantes. ¿Se puede ganar dinero con la profesión que elijamos?. Yo siempre respondo con un rotundo ¡Sí! Y lo mejor, que podemos hacerlo honestamente y sin atropellar a los demás.

Uno de los problemas de muchas universidades es que enseñan a los jóvenes conocimientos técnicos y teóricos de la carrera, pero no les adiestran a cómo utilizar esos conocimientos para hacer productiva económicamente su profesión. Te dicen “el conocimiento es poder”. !Mentira!. El conocimiento por sí solo no es poder.. Sin un plan de acción es solo poder en potencia.

Nuestra carrera si es gerenciado adecuadamente nos puede servir, no solo como un elemento que nos lleve a la felicidad sino como un agente de progreso.

Primero el estudiante debe ver su trabajo como su empresa. Si ofrece un buen producto éste será el primer peldaño que lo hará avanzar, pero solo el primero. Luego debe darle un elemento diferenciador a su “empresa”. Y eso, por ejemplo en la carrera que yo elegí, el periodismo, le llamamos “estilo”. Si no marcamos un estilo propio o un elemento diferenciador, seremos más del montón. Y si no marcamos la diferencia, las posibilidades de crecer serán casi nulas.

Meterse en la cabeza que nuestra empleabilidad solo crecerá si hacemos un buen trabajo y nos hacemos notar. Y que el estar en una empresa debe convenirnos a nosotros y a la empresa. Si un trabajo no nos conviene busquemos otro, ya es una cuestión del pasado, que el estar décadas en una empresa es signo de eficiencia, por el contrario, el haber pasado por diferentes compañías y culturas empresariales, son más valoradas y enriquecen al ser humano.

No crea que solo son emprendedores, los que forman empresas, sino los que hacen de su trabajo una empresa personal. Uno debe diversificar su oferta laboral para cotizarse. Eso le dará fama, prestigio y luego todo brotará como la espuma. En el caso del periodismo, uno puede escribir para un diario, dedicarse a la docencia, asesorías y utilizar todo el abanico de posibilidades que te da la carrera para primero explorar todos esos aspectos y luego desarrollar sus proyectos propios.

Piense en su potencial y trabaje en él. No en sus debilidades sino en sus fortaleza y apueste por sus propias ideas. Como dijo sabiamente una vez Steve Jobs: “No dejen que el ruido de las opiniones de los demás ahogue su propia voz interior.

El estudiante debe recordar en este sentido que una idea sin acción no sirve de nada. Si no nos lanzamos a la “piscina” jamás descubriremos hasta donde podemos llegar. Hace un año renuncie luego de 20 años a Latina Televisión justamente para demostrarme a mí mismo que podía apostar por mí y dejar el confort que en estos casos, se convierte a veces en un ancla que te aprisiona y no te deja tomar riesgos. Y sin riesgos que triste y predecible seria la vida.

Y la felicidad no está en querer algo, sino en disfrutar donde uno esté. En construir en cada lugar que uno transite en la vida, en un ambiente para seguir creciendo y explorando. Para simplemente vivir y disfrutar lo que uno hace.

Pero como todo en la vida, uno debe crece con nuestra carrera, sino ello nos consumirá. Y para eso es indispensable ejercer la carrera, utilizando estrategias que nos lleven a convertirla en productiva.

DESARROLLE SU INTELIGENCIA EMOCIONAL

El joven  debe entender que toda estrategia exitosa, se basará en potenciar algo que los psicólogos modernos llaman inteligencia emocional. Aquellos que estén en las aulas no crean que el ocupar el primer puesto en la carrera les garantizará el éxito. Ni los títulos ni las maestrías. Solo lograrán el éxito aquellos que además de los estudios, tengan la fortaleza de poder soportar la frustración, de no derrumbarse, de autoanalizarse, de usar la fe y la esperanza, de ser optimista y saber manejar sus emociones para convertir cada dificultad en una posibilidad.

El ser flexible para hallar soluciones diversas a los problemas y no quedarse como la mayoría lamentándose y tratando de culpar a los otros de sus errores y lo peor de su inacción.

Si quieres convertirte en un gran profesional, da primero más de lo que te piden. Cuando por ejemplo, ingresé a Latina Televisión, comencé de abajo, como redactor pero me percaté inmediatamente que solo redactando, no iba a destacar. Así que me ofrecí sin un sol adicional de pago, a trabajar además como video reportero judicial. Con una cámara chiquita y saliendo a pie, iba a Palacio de Justicia a buscar noticias y traía más que los reporteros que cubrían con su unidad móvil, su camarógrafo y su auxiliar. Y eso me abrió las puertas para ganarme un lugar como reportero, luego productor de programas periodísticos y después jefaturar a más de 50 periodistas de todo el país, donde logramos revolucionar el área de Provincias. Y esa fue una constante desde que comencé en esta carrera.

No importa si todos valoran tu esfuerzo. Siempre habrá quien lo haga. Cuando siembras siempre cosechas. Y por eso hablaba antes de la importancia de desarrollar nuestra inteligencia emocional, porque eso nos permitirá no decaernos ante los primeros reveces, que siempre los hay. Y cuando cosechemos los premios al esfuerzo, nos permitirá disfrutarlos sin crecernos sino con humildad y sabiendo que hicimos lo correcto.

Es el manejo de nuestras emociones lo que nos dará la transparencia mental para evitar caer en errores tan comunes de muchos jóvenes que buscan la “justicia” en cada paso por la vida. Cuando la justicia, se logra solo con el fruto de nuestros actos. A veces vestimos los lamentos y tratamos de justificar nuestra inacción con la frase “esto no es justo” y no hacemos nada por cambiar las cosas.

Una vez una alumna del Cusco me dijo “no es justo señor, aquí en mi provincia, no hay posibilidades de desarrollarnos en mi carrera”. Le dije “¿y tú que has hecho por cambiar la situación?”. Obviamente que lamentándose no cambiará jamás la situación y pierde el tiempo que debería utilizar para buscar una alternativa. Una puerta diferente a donde tocar.

Y finalmente para los jóvenes creo que hay un error de fondo al momento de analizar la carrera. Es que como todo en la vida, sino le encontramos un sentido a la misma, iremos por ella como zombis en el inframundo. Una vez en una charla pregunté: ¿Por qué sacamos una noticia?. Me dijeron para informar o para sacar una primicia. Les dije que sacamos noticias para servir a la gente. El periodista sirve a través de la información. Esa simple palabra, tiene un significado más profundo, porque le da a la profesión un sentido, un objetivo y la enaltece. Y si llevamos esos principios podremos comprender que no todo se hace por dinero, pero si podemos crecer económicamente honestamente no habrá mejor éxito que la vida nos pueda dar.


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