Víctor Valdez Meléndez

El Don de la puntualidad

Escribe Víctor Valdez Meléndez.- Toda persona nace con muchos dones. Hay, sin embargo, un don que es común a todas las personas. Se trata del don de la PUNTUALIDAD.

El problema es que, en el camino del existir, algunas personas van ATROFIANDO este don, por una serie de factores.

En esta columna quiero resaltar tan sólo dos de esos tantos factores:

  1. El presumirse superior o «PODEROSO» frente a los demás. Este criterio es de los tontos y estúpidos. Llegan tarde a la reunión o cita porque creen que sus interlocutores están «obligados» a esperarles.
  2. Porque asumen, o les han hecho creer, que llegar «tarde» es propio de personas «IMPORTANTES». Así, suelen expresar: «los importantes llegamos tarde», sin reflexionar en la barbarie que hablan.

Mi respuesta a estas situaciones y conductas es que, la IMPUNTUALIDAD es sinónimo de DESCRÉDITO. El impuntual ya no es creíble, no es confiable, no es fiable.

El llegar a deshora es un palmario y abierto faltamiento de respeto al interlocutor, o a las personas con quienes se ha comprometido.

Es faltarse el respeto a uno mismo, porque cuando tardas en llegar a una reunión o cita, las personas empiezan anidar un DESPRECIO por ti, por más que pidas disculpas. Y si no te lo dicen es por elemental delicadeza.

En una sociedad impuntual como la nuestra, llegar puntual es esencial para la PROSPERIDAD. La persona PUNTUAL se eleva sobre los demás. Tu puntualidad muestra tu respeto, tu señorío, tu delicadeza y fiabilidad.

Si eres autoridad y llegas tarde a la cita, faltas el respeto a tus electores, con quienes eras puntual cuando te postulabas al cargo.

Si eres empresario, puedes perder muchos buenos negocios y grandes oportunidades. El llegar tarde es inmensamente perjudicial para el mundo de los negocios.

Si eres un postulante a un puesto de trabajo, el llegar tarde hace que te miren con DESDÉN y desconfianza.

Si eres abogado, pierdes la causa por tardón. Y si eres médico, el paciente se muere o se agrava.

Una de las razones por que hay tanta delincuencia, es porque el policía siempre llega tarde al lugar del evento, y el ladrón se burla de esa conducta, al punto que muchas veces hasta le mira, con mofa, desde la esquina. Los bomberos llegan cuando la casa ya fue consumida por el fuego, aunque en este caso es porque tienen carros viejos y con poca velocidad. Y la justicia tarda por la irresponsabidad de jueces y fiscales.

En consecuencia, si eres POLÍTICO o AUTORIDAD, escribe cien mil veces en la puerta de tu casa: «mi principal don es la puntualidad». Ello debe ser parte de tu honorabilidad, de tu educación, de tu humildad, honestidad, fineza y delicadeza, y expresión de RESPETO a tu comunidad.

Así, cuanto más poderoso y cuanto más importante, sé más puntual y más respetuoso. No lo olvides. ¡Jamás lo olvides!

Fuente: Víctor Valdez Meléndez


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Expoama2019 1 82293635

Olvi1 10717088

Click1 43ced3e7

Fiesta ad95d509

Anuncio newsletter gaceta f29c7558


Más leídas - Víctor Valdez Meléndez