Jaime Antezana Rivera

Venezuela: Entre el Narcoestado o Estado mafioso I

Escribe Jaime Antezana Rivera.- La madrugada del 21 de enero, un reducido contingente de militares de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de Cotiza, al norte de Caracas, Venezuela, se levantaron contra el gobierno de Nicolás Maduro. Este levantamiento militar ocurre luego de tres días que, desde el Perú, otro grupo de militares venezolanos llamaron a desconocer el gobierno de Maduro.

A través de varios vídeos, uno de los efectivos que se identificó como sargento de ese cuerpo llamo a la población a desconocer el gobierno de Maduro y a salir a las calles. "Aquí está la tropa profesional de la Guardia Nacional en contra de este régimen al cual desconocemos completamente, necesito el apoyo de ustedes, salgan a las calles", dijo.

Inicialmente, pobladores de Cotiza golpearon cacerolas desde el interior de sus casas en señal de protesta. Luego, cuando los policías les lanzaron bombas lacrimógenas, salieron a poner barricadas y un grupo de estos gritando al unisono "¡¡Libertad, libertad!!" dijeron "Estamos con ellos (con los militares)" que se levantaron contra el gobierno.

Poco después, el levantamiento de militares y las barricadas de Cotiza fueron sofocados por las fuerzas leales al gobierno de Maduro. El sofocamiento de la sublevación militar, la primera en el régimen chavista, y de la protesta de pobladores de esa zona popular caraqueña, sin embargo, no significa la solución de este problema que es muy profundo.

Esta primera "sublevación" interna de militares (por más que haya sido provocada por propio gobierno) contra el régimen chavista que ostenta el poder en Venezuela más de 20 años) encuentra al gobierno de Maduro cada vez más aislado internacionalmente e internamente, con la inmigración o diáspora de millones de venezolanos fuera de su país.

Asimismo, este hecho ha revelado que existiría un profundo malestar al interior de las Fuerzas Armadas, el principal soporte del régimen, contra el gobierno de Maduro. Y las barricadas de los pobladores de Cotiza, pese a haber sido focallizado, demuestra el mayoritario rechazo ciudadano contra este gobierno.

Lo nuevo sería el malestar dentro de las Fuerzas Armadas contra lo que -ahora ya no se puede negar- un régimen dictatorial. Una dictadura ya sin "formas" democráticas que cuenta con apoyo de dos potencias: Rusia y China. Ese apoyo, claro está, se debe a un factor geopolítico: el petróleo venezolano.

Pero ¿es solo una dictadura asentada sobre las Fuerzas Armadas con las cifras más altas de violencia (26, 616 asesinatos en 2017 y 23,047 en 2018 según el OVV) que la han convertido en uno de los países más peligrosos de Latinoamérica e involucrado en diversas actividades criminales?

¿Es solo un gobierno que ha provocado una crisis económica excepcional, con una inflación del 1.800.000% y la caída del PBI estimada en 18% en niveles ingobernables? Todo eso en uno de los países con mayor petróleo de mundo: es el décimo segundo exportador y el poseedor de las mayores reservas probadas de crudo pesado.

En Venezuela, y entre la mayoría de los inmigrantes venezolanos, hay otras caracterizaciones del régimen dejado por Hugo Chávez. Estado delincuente (Carlos Tablante y Marco Tarre), Estado criminológico o "Narcorégimen" (Mildred Camero), Estado Cleptocratico" (fundación InSight Crime) y Narcoestado o narcodictadura.

Sin negar la validez de estas, que captan elementos que dan cuenta de la complejidad del régimen chavista heredado por Maduro, un conjunto de datos abonan la tesis del Narcoestado o, considerando las demás actividades delictivas (corrupción, minería ilegal, contrabando, etc.) asociadas a este, el Estado mafioso.

Estas, sin duda, colisionan brutalmente con el discurso oficial del Socialismo del Siglo XXI del régimen de Maduro. Y, en general, de la izquierda latinoaméricana, que considera que este régimen es revolucionario. La tesis del narcoestado, sin anular otras formas de criminalidad organizada, se sustenta en diversos datos que son, hoy, de dominio público.

Las relaciones de Hugo Chávez y el "Chapo" Guzmán.

La primera quincena de este mes, en el juicio al "Chapo" Guzmán en la corte de Nueva York, EEUU, el colombiano Alex Cifuentes, ex aliado del jefe del cartel de Sinaloa y ahora testigo, confeso las relaciones de este con el presidente fallecido de Venezuela, Hugo Chávez.

Cifuentes señalo que el "Chapo" le llamaba "Loco" a Chavez. Esta alusión al ex presidente venezolano se produjo cuando una fiscal reveló un audio en la que el mexicano habla con un alguien llamado "Toño", quien era un distribuidor de drogas en la gran manzana.

En la plática el "Chapo" le pide a "Toño" que consiga unas pistas en la República Dominicana para enviar aviones cargados con cocaína de Venezuela a México. "Consiga esa rayita, un ranchito que tenga un lugar así para que llegue el mueble (avión) del Loco" le dice el Chapo, según la revista Proceso, a "Toño".

Esa confesión deja al descubierto la relación entre el Chapo Guzmán y Chavez. Según La República, no es la primera vez que se descubre relación entre el chavismo y el narcotráfico. "La primera vez, fue en el año 2017, cuando un exmilitar venezolano de nombre Sunny Balza confesó que el gobierno de Venezuela se había reunido con Guzmán en la Isla Margarita" (15.1.19).

Esta relación continuara con Maduro y se confirmara ulteriormente. Son múltiples los casos que involucran a miembros del cogollo del régimen chavista con el narcotráfico. Desde el entorno familiar de Nicolás Maduro hasta miembros de las Fuerzas Armadas.

Fuente: Jaime Antezana Rivera


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos

Sigue transmision gu db1ca652



Olvi1 10717088

Expo2 b509ba58


Anuncio newsletter gaceta f29c7558

App3 77e98d41