Augusto Lostaunau Moscol

Una corta excursioncita por el sur

8 de Octubre de 1879

Augusto Lostaunau Moscol *

La carrera militar de Miguel Grau Seminario se inició en 1854 con el grado de Guardiamarina. En 1856 fue ascendido a Alférez de Fragata. Como Teniente Segundo en 1863; Teniente Primero Graduado (1863) y Teniente Primero Efectivo en 1864. Un año después fue nuevamente ascendido Capitán de Corbeta. Capitán de Fragata (1865); Capitán de Navío Graduado (1868) y Capitán de Navío Efectivo en 1873. El 26 de agosto de 1879 (en plena Campaña Marítima) alcanzó el grado de Contra Almirante. Así, en 25 años de vida militar, Miguel Grau se convirtió en el oficial más importante del Perú para dirigir la Campaña Marítima.

En 1878, Miguel Grau presentó la Memoria al Supremo Gobierno sobre las condiciones de nuestra armada. En ella menciona las características de nuestros buques de guerra. La Blindada Independencia (construida en Londres en 1865); el Monitor Huáscar (Londres 1865); el Monitor Atahualpa (Estados Unidos 1864); Monitor Manco Cápac (Estado Unidos 1864); Corbeta Unión (Nantes 1864); Cañonera Pilcomayo (Londres 1874); Fragata Apurímac (Londres 1854) con casco de madera. Además, los transportes: Limeña (Glasgow  1860); Chalaco (Glasgow 1863); Talismán (Glasgow 1871); Mayro (Estados Unidos 1861); el Vapor Tumbes (Londres 1854); los Pontones Loa (Londres 1854) y Pachitea (Estados Unidos s/f). Del Monitor Huáscar, Miguel Grau informó:

Este buque no puede considerarse entre los de primer orden; sin embargo, su gruesa artillería, el poco blanco que presenta y sus condiciones marineras equilibran, en cierto modo la fortaleza de otros modernos”.

Fue en ese buque que no era de primer orden, que Miguel Grau escribirá una de las páginas de gloria en defensa del país. Lo tomó como suyo y lo hizo alcanzar la inmortalidad.

La periodista Zelmira Aguilar anota que:

“Ese fatídico 8 de octubre, el monitor Huáscar estuvo constituido por 200 tripulantes, en su mayoría peruanos de nacimiento (criollos, mestizos, ingas y mandingas). De acuerdo con el desglose histórico encontramos 31 hombres con estatus de oficiales de mar, 124 tripulantes navales y 45 soldados de la guarnición embarcada. En esta relación podía encontrarse a un grupo de 21 extranjeros (ingleses, alemanes, griegos, noruegos y franceses) que fueron contratados como artilleros…La guarnición embarcada estaba constituida por la Columna Constitución, integrada por 16 soldados, en su mayoría negros; el Batallón Ayacucho N° 3, conformado por 29 infantes del Ejército Peruano entre clases y soldados, de los cuales sobresalían los fornidos y altos negros, y los macizos cholos cobrizos”.

Entre ellos se encontraban: Aniceto Rivas; Pedro Unánue; Máximo Rentería; Nicolás Bonilla; José Suárez; Santos Beltrán; Pedro Rodríguez; José Velásquez; Aparicio Robles; Juan Manuel Cruz; Mercedes Carrasco; José Félix Torres; Andrés Araujo; Jacinto Medina; Manuel Maldonado; Tomás Esteves; Mariano Portales; Lorenzo Villarosa; Feliciano Gonzales; Tomás Godos; Anselmo Cambas; José Aniceto; Manuel Piminchumo; Francisco Cáceres; Ventura Díaz; Nicolás Pérez; Alcides Gutiérrez; José Valdivia; Juan García; Manuel Ucañan; Juan Aguirre; José Calvo y Williams Mc Carthy.

Y los aspirantes de marina: Carlos B. Tizón; Federico Sotomayor; Conrado Villavicencio; Manuel Villar; Domingo Valle Riestra; Daniel S. Rivera; Brener E. Bueno y el niño de 14 años Manuel Elías Bonnemaison.

En 1942, el periodista Alfonso Tealdo logró entrevistar a Manuel Elías Bonnemaison, quien a la pregunta “¿Cómo era el Huáscar?”, contestó: “Pequeño, con sólo dos cañones de cargar por la boca. La torre dentro de la cual giraban era movida a mano. Su blindaje era de cuatro pulgadas y su andar de 12 millas por hora. No podía disparar ni para adelante ni para atrás, pues lo impedían el castillo de proa y la toldilla de popa”.

Las condiciones del Monitor Huáscar no eran las más óptimas para enfrentar a la poderosa escuadra chilena.  Miguel Grau lo sabía. Su tripulación lo sabía. Pero, ese 8 de octubre de 1879, el Monitor Huáscar fue el más grande buque de guerra que la historia naval universal haya conocido. Mientras, Migue Grau Seminario se convirtió en la piel de los millones de peruanos que lo esperaban ver volver victorioso. Es en Angamos donde el mar se tiñó de su sangre. Se tiño de la sangre de los valerosos marinos peruanos que no se dejaron vencer fácilmente. Escribieron una de las páginas de sacrificio y entrega más hermosas de la historia mundial. El Combate de Angamos se perdió, pero hoy todos comentan la valentía de esos hombres sobre cubierta. Hombres que sólo fueron a dar una corta excursioncita por el sur. Como anotó Manuel González-Prada:

“En el combate homérico de uno contra siete pudo Grau rendirse al enemigo; pero comprendió que por voluntad nacional estaba condenado a morir, que sus compatriotas no le habrían perdonado el mendigar la vida en la escala de los buques vencedores”,

*Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú.


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