Augusto Lostaunau Moscol

El plan de gobierno como ejemplar intonso

Augusto Lostaunau Moscol *

El conservacionista español Javier Tacón Clavaín (Universidad Complutense) explica que:

“Un libro intonso es aquel que no ha pasado por la operación de cortado en su encuadernación, presentando las hojas unidas por sus pliegues, con márgenes intactos y sus barbas características. Dependiendo si se trata de cuadernos de 4 u 8 hojas, las hojas estarán unidas sólo en los pliegues de cabeza o también en la delantera. Aunque la mayoría de estos libros presentan encuadernaciones provisionales en rústica o de otro tipo, algunos libros intonso se encuentran con encuadernaciones definitivas pensadas para la apertura de las hojas con métodos manuales durante el procedo de lectura. Esta práctica ha sido habitual en el mundo de la bibliofilia para mantenerle valor de las ediciones”.

Así es. Un libro o ejemplar intonso se caracteriza porque durante el proceso de encuadernación no se han cortado los pliegues que conforman las hojas. Estas estarán unidas ya sea en la parte superior (cabeza) o en la parte lateral derecha (delantera). De esta forma, algunos lectores prefieren mantenerlos en calidad de intonsos; mientras otros, deciden cortarlos de manera muy delicada y meticulosa, siendo una pasión para mucho bibliófilos.

Además, señala Javier Tacón Clavaín:

“En su aspecto patrimonial, un libro intonso posee un valor añadido ya que mantiene íntegros sus márgenes y se supone que no ha sido usado para la lectura. Por ello, al gestionar una colección de Patrimonio Bibliográfico ha de tenerse en cuenta este valor y procurar respetarlo al máximo, cuidando de no abrir aquellos ejemplares de los que existe un duplicado ya abierto y, en todo caso, abrir las hojas manualmente de forma que se respete al máximo la integridad de la edición y nunca pasando el libro por la guillotina”.

 Vale decir, el libro o ejemplar intonso tiene un valor propio por el hecho de jamás haber sido cortado, lo que puede significar que jamás ha sido leído. Por ello, nuestro conservacionista citado nos indica que “nunca pasando el libro por la guillotina”. Es muy exigente. Jamás se debe cortar un libro intonso porque perderá su valor histórico y de colección.

Parece que lo mismo sucede con los Planes de Gobierno que presentan los candidatos en las elecciones generales o locales. Sus Planes de Gobierno han sido hechos para jamás ser leídos, por ello, las hojas permanecen unidas por la eternidad. Ni los propios candidatos los han leído, por ello, durante sus presentaciones de campaña dicen cualquier cosa, menos lo que contiene su tan mentado y exigido Plan de Gobierno. Y, a pesar de la tecnología, el Jurado Nacional de Elecciones tampoco hace nada por socializar dichos textos. Los oculta en su portal de tal forma que una persona no tenga acceso rápido a los mismos.

Estos Planes de Gobierno intonsos son una delicia para los coleccionistas y para aquellos investigadores que andan buscando “la primicia”. Así, son una rareza bibliográfica digna de colección mayor.

Y, cuando los candidatos llegan al poder, lo primero que hacen es echar al tacho de la basura sus ejemplares intonsos. No saben lo que están desechando. Están botando parte de la historia política del país. Pero, no les interesa. Para ellos es destruir pruebas que puedan servir a la oposición. Comparar lo que está escrito en su Plan de Gobierno (presentado durante la inscripción electoral) y lo que están ejecutando cuando son autoridades. De esta manera, la política peruana es una gran productora de ejemplares intonsos.

Javier Tacón Clavaín indica que:

“Para la apertura de las hojas pueden utilizarse cuchillos adecuados, no especialmente muy afilados, como paletas de paste

lero, cuchillos de dorador, abrecartas u otros. Una herramienta larga será más eficiente en términos de tiempo. No es tanto la calidad del cuchillo sino el método correcto el que garantizará buenos resultados. Un filo muy poco afilado dejará un corte fibroso y con rebabas, mientras que un filo demasiado afilado puede ocasionar cortes fuera del pliegue si se utiliza incorrectamente, además de ser un riesgo de accidentes”.

Parece que la manera correcta de abrir un ejemplar intonso es de mucho uso por estos lares. Utilizar un cuchillo. Muchos de nuestros políticos de pacotilla en realidad utilizan cuchillos para enfrentarse a los ciudadanos. Ese cuchillo, que se ha convertido en el arma principal de algunos medios de comunicación privados y con intereses para entrevistar a los candidatos que no son del gusto de los dueños y amos, sirve para acercarnos a los Planes de Gobierno jamás leídos.

Una política como la nuestra es una política con ejemplares intonsos y cuchillos para su correcta apertura. Que cerca estamos de convertirnos en grandes coleccionistas de libros cuando en las universidades nacionales el principal problema que tienen los estudiantes es la falta de libros en las bibliotecas.

Así, los Planes de Gobierno dormirán eternamente en el sueño de los justos (ciudadanos) quienes esperanzados votarán más por las promesas vertidas durante la campaña; que por las políticas de gobierno sectoriales que deben ser sustentadas en forma correcta.

Mientras tanto, seguiremos coleccionando ejemplares intonsos políticos. Nos convertiremos en una potencia mundial exportadora de sueños rotos. Aunque, ya lo somos con los millones de peruanos esparcidos por el mundo. Son los que se fueron pese a que nos convertimos en un país intonso.

*Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú. 


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