Augusto Lostaunau Moscol

41 años sin Luis Guillermo Hernández Camareno

Augusto Lostaunau Moscol *

Lejos del tradicional barrio mesocrático de Jesús María que lo vio nacer (Lima 18 de diciembre de 1941), el poeta peruano Luis Guillermo Hernández Camareno murió en la cosmopolita Buenos Aires el 3 de octubre de 1977. Su muerte aun está en el misterio. Según la policía argentina, nuestro vate se suicidó lanzándose a los rieles del tren; en cambio, otras versiones que se deben investigar, Luis Guillermo Hernández Camareno fue asesinado por la policía argentina que lo lanzó a los rieles del tren luego de ser detenido protestando contra la cruel y sanguinaria dictadura militar dirigida por los posteriormente condenados por lesa humanidad. Fueron años de dictaduras militares que asesinaron a miles de estudiantes, obreros y campesinos. Videla (Argentina), Pinochet (Chila), Morales-Bermúdez (Perú), etc.

Médico y miembro de la Generación poética de los 60´s Hernández realizó estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Sus amplios científicos acumulados por lecturas e investigaciones, le sirvieron para ser incorporados en sus creaciones literarias, otorgándole originalidad. Además, cultivó el humor. Así, se convirtió sólo en Luchito Hernández. Aunque, sus amigos más íntimos –entre ellos Javier Heraud- lo llamaban Billy The Kid´.

El joven escritor español (Oviedo 1990) Diego Álvarez Miguel sostiene que:

“Producto de una sensibilidad distinta, Lucho Hernández se alejó de lo establecido y acudió solitario a los márgenes, lugar desde el cual llenaba incansablemente libretas que fue regalando a todo el mundo, tanto a amigos como a desconocidos, durante toda su vida. Y no solo libretas, también servilletas, folletos o telas fueron susceptibles de convertirse en lienzo para Luchito”.

En casi 36 años de vida, publicó tres poemarios claves para el desarrollo de la poesía peruana de la segunda parte del siglo XX:

  • Orilla(Lima, La Rama Florida, 1961), 
  • Charlie Melnick(Lima, La Rama Florida, 1962), 
  • Las Constelaciones(Trujillo, Cuadernos Trimestrales de Poesía, 1965). 

SOY LUCHITO HERNÁNDEZ...

Soy Luchito Hernández

Ex Campeón de peso welter

Poca gente me habla

Hasta oí a alguien

Preguntarme

¿De qué te defiendes?

Y yo hubiera respondido

Si no silencioso fuera:

Más bien te defiendo De mi luz. Una luz

Que reuní y me friega.

 

ABEL

Abel, Abel, qué hiciste de tu hermano,

Di, qué hiciste,

Con el tallo de tu cuerpo siempre pito

Las sandalias lustradas y tus veintes.

No mirabas las ubres de las vacas 

Ni el coloquio escondido de tus perros,

Sólo el humo de tu ofrenda que ascendía

Como ascienden las moscas hacia el cielo.

Sin embargo

Yo he visto a tu hermano y lo conozco

Persiguiendo la cólera entre vainas

Entre campos de trigo

Con los sucios vapores de su llanto

Reposando en la tierra

Como pronos cadáveres sin deudos

Dime entonces qué hiciste

Hoy que yace tu hermano tan al este.

Tú que nunca pensaste que para otro

Era duro de roer el Paraíso

 

A UN SUICIDA EN UNA PISCINA

No mueras más

Oye una sinfonía para banda

Volverás a amarte cuando escuches

Diez trombones

Con su añil claridad

Entre la noche

No mueras

Entreteje con su añil claridad

Por lo que Dios más ame

Sal de las aguas

Sécate

Contémplate en el espejo

En el cual te ahogabas

Quédate en el tercer planeta

Tan sólo conocido

Por tener unos seres bellísimos

Que emiten sonidos con el cuello

Esa unión entre el cuerpo

Y los ensueños

Y con máquinas ingenuas

Que se llevan a los labios

O acarician con las manos

Arte purísimo

Llamado música

No mueras más

Con su añil claridad.

Toño Angulo Daneri ha señalado que:

“Las críticas se ensañaron con su voz “extranjerizante y sin arraigo idiomático”, su humor “chistoso” lleno de jerga popular y su falta de compromiso político en tiempos en que, como dice Martín Rodríguez-Gaona, “lo Latinoamericano y la Cultura con mayúsculas, la Revolución cubana, el Boom, etcétera” eran las elementales coordenadas literarias del circuito institucional. Así nació el mito que hoy se puede contar fácilmente: “Dolido, LH dejó de publicar y trazó el plan de lo que iba a venir”, los 70 cuadernos identificados hasta el momento que conforman lo más valioso de su corpus literario”.

*Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú.


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos