Augusto Lostaunau Moscol

El amor de Juan Parra del Riego y Zuray Zurita

Augusto Lostaunau Moscol *

En 1942, el Ministerio de Instrucción Pública de la República Oriental del Uruguay, publicó el libro Poesía de Juan Parra del Riego **. Es el tomo II de la Colección de Cultura Uruguaya -Colección Moderna-. Incluso, el tomo III es Prosa del mismo Parra del Riego. No tendría nada de raro si no fuese porque el gran poeta Juan Parra del Riego es peruano. Nació en Huancayo el 20 de diciembre de 1894 y luego de recorrer el mundo, murió afincado en Montevideo el 21 de noviembre de 1925, casi un mes antes de cumplir los 31 años. Una vida corta, pero una gran obra literaria.

Esther de Cáceres prologó el libro Poesía, donde sostiene que:

“Hermético y entregado, Parra del Riego vivió y cantó con generosidad desnuda y libre. Y por esto ahora que se ha ido de la Primavera- ahora que lo sentimos con esa presencia de extraña calidad plateada de los que están lejos y cerca -todavía su recuerdo nos hace gozar sobre el jardín del mundo- y sus poemas nos revelan en cada amanecer un nuevo secreto de Fuerza, de Amor y de Libertad ...”

Entre los muchos poemas compilados en ese texto magistral, se encuentra Serenata a Zuray Zurita. Orlando Granda sostiene que:

“Parece una queja de paloma, tiene algo de onomatopéyico, como si en realidad el indio hubiera recogido ese nombre de la garganta de un pájaro triste y arrullador como él. ¿Por qué la vidalita se llama vidalita? No conozco sobre esto ninguna leyenda, pero me sorprende el acierto del pueblo para dar nombre a las canciones donde vierte su alma. También vidalita suena de un modo rítmico y extraño como si las cuatro sílabas se quejaran cantando o como si formaran un lírico racimo estrujado…Zuray-Zurita… Vidalita… Copla… Ahí está la poesía verdadera, la honda, la eterna, la viva, el manantial. Entre ella y la que hacemos nosotros, cazadores de imágenes llenos de pretensiones y avideces, hay la diferencia enorme que existe entre una botella de agua mineral y una cachimba”.

Juan Parra del Riego, poeta huancaíno supo mantener sus orígenes pese a coronarse rápidamente como un poeta futurista. En Serenata a Zuray Zurita, nuestro vate reafirma su identidad andina. Escribe en una lengua latina. Vive al interior del mundo contemporáneo. Goza de los placeres del desarrollo tecnológico, pero mantiene se cordón umbilical con la cultura que lo vio nacer.

El mismo Orlando Granda ha sentenciado que:

“Cada copla tiene a su espalda una historia sentimental; de cada corazón de criollo desgraciado en amor, ha nacido una vidalita; cada Zuray-Zurita es un lamento, un gemido mielado, un arrullo de torcaz dolorida. Pero el canto indio se alza sobre una raíz maravillosa: la leyenda de la virgen incásica torturada por los conquistadores, para que revelase el sitio donde fueron escondidas por sus hermanos las esmeraldas del templo del Sol. Más Zuray-Zurita murió sin traicionar a los de su raza. Y los gemidos de la mártir cobriza y solar los recogió el pueblo para inmortalizarlos en lo mejor y más bello de sí mismo: sus cantares…Zuray-Zurita vivirá por siempre en la cálida tierra peruana, porque su nombre se ha fijado en un monumento que nunca derrumbará los siglos: la poesía popular”.

El amor de Parra del Riego a Zuray Zurita es el amor a la patria que nos vio nacer. Pero, no es una patria vacía o simbólica. Es el amor a su gente. La patria es la gente. Y Juan Parra del Riego lo expresa en su Serenata a Zuray Zurita.

Serenata de Zuray Zurita

Tiene párpados de luna mi agonía

De la mar yo vine loco de soñar.

Me perdí en un puerto mudo donde el día

estaba muerto de esperar

Zuray Zurita

¿no me oyes llorar?

A la mar me fui con vela de colores…

de la tierra estaba sucio de luchar…

Tercos sueños cazadores

Dolorido de caminos y tambores,

yo la quería esperar.

Zuray Zurita

¿no me oyes llorar?

Y le dije a la paloma y a la estrella:

mi corazón la quiere encontrar,

moribundo de canciones voy tras ella

y es más muda que la muerte, ¡y es tan bella!

y es más fina que la mar.

Zuray Zurita

¿no me oyes llorar?

Me ha manchado la amargura

años arduos y asesinos me han enseñado a olvidar…

Luna azul de mi sombrero: la locura,

y mi capa de andarín: todas las olas del mar.

Zuray Zurita

¿no me oyes llorar?

Y le dije vengo extraño,

no me puedes recordar,

gota a gota di mi sangre todo el año…

estoy ciego de llamar…

Zuray Zurita

¿no me oyes llorar?

Tiene el cielo una campana

y un jardín tiene la mar.

Volanta de cintas llena de mañana,

la vi…y no la pudo mi alma alcanzar.

Zuray Zurita

¿no me oyes llorar?

Yo he visto en almas y pechos

a un alacrán perforar…

yo he visto hogares deshechos

y a payasos de colores que a la luna de los techos

daban un brinco estelar.

Zuray Zurita

¿no me oyes llorar?

Con el arpa de la aurora me ponía a caminar…

Pérfida languidez de la melancolía

me iba una seda lenta matando día a día

y mis ojos se perdieron en las estrellas del mar.

Zuray Zurita

¿no me oyes llorar?

 

*Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú.

**Existe versión en PDF.


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