Responsabilidad social: Empresas, derechos humanos y trata de personas en el Perú del Siglo XXI *

Recomendar

Augusto Lostaunau Moscol **

“Mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podrá dormir;
mientras llueva sobre el pecho de los mendigos,
mi corazón no sonreirá”.
Manuel Scorza (Epístola a los poetas que vendrán)

 

A manera de marco referencial
Desde la implantación a rajatabla del modelo neoliberal en el Perú, uno de los conceptos más utilizados en medios académicos y discursos políticos es el de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Según Juan Felipe Cajiga Calderón (s/f):
“Aunque la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es inherente a la empresa, recientemente se ha convertido en una nueva forma de gestión y de hacer negocios, en la cual la empresa se ocupa de que sus operaciones sean sustentables en lo económico, lo social y lo ambiental, reconociendo los intereses de los distintos grupos con los que se relaciona y buscando la preservación del medio ambiente y la sustentabilidad de las generaciones futuras. Es una visión de negocios que integra el respeto por las personas, los valores éticos, la comunidad y el medioambiente con la gestión misma de la empresa, independientemente de los productos o servicios que ésta ofrece, del sector al que pertenece, de su tamaño o nacionalidad”.1

La RSE no se limita sólo a la preservación del medio ambiente; por el contrario se extiende hasta el respeto de las personas, los valores éticos y la comunidad. Dentro de ese respeto a las personas se encuentra el cumplir y hacer cumplir los Derechos Humanos.

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Perú (2013) determinó que los Derechos Humanos:
“Son derechos cuyo respeto, protección y promoción son indispensables para que cada ser humano, individualmente o en comunidad, pueda desarrollar su proyecto de vida dignamente y en libertad. Todos los seres humanos, por su sola condición de tal, gozan de derechos humanos, sin distinción por razón de raza, sexo, nacionalidad, religión, edad, condición económica, social o política, orientación sexual, identidad de género o de cualquier otra índole. Están reconocidos y protegidos por la Constitución Política del Perú y por los tratados internacionales sobre la materia”.2

Aparte de reconocer lo consabido, que nadie puede ser discriminado por motivo alguno, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Perú reconoce que el ser humano tiene derecho a “desarrollar su proyecto de vida dignamente y en libertad”. Lo que significa que tanto el Estado, el gobierno, las empresas y la sociedad deben garantizar que se cumpla la aspiración a vivir de manera digna y en libertad.

Y dentro de la visión de la importancia de los Derechos Humanos se encuentra la lucha contra la Trata de Personas. En el Perú, desde el Estado, se entiende que:
“La trata de personas constituye una clara violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales, que afectan principalmente a las víctimas en el reconocimiento, goce y ejercicio de sus derechos a la libertad, igualdad, dignidad, seguridad, integridad personal, entre otros…La necesidad de tratar el fenómeno como un problema de derechos humanos, permite restituir la dignidad de las víctimas que ha sido lesionada al encontrarse bajo esta situación. Le permite autodeterminarse, construir sus proyectos de vida, decidir sobre su propio cuerpo y afrontar su libre desarrollo de la personalidad en total libertad, pues este reconocimiento de titular de derechos implica entender su autonomía y exigir un respeto de todos y cada uno de sus derechos y libertades”.3

Bajo el enfoque de los Derechos Humanos, el delito de Trata de Personas se percibe como la violación de la dignidad humana, no sólo a las víctimas sino también a la sociedad en su conjunto. Es el momento en el cual las empresas deben mostrar la existencia positiva de la RSE.

Actividad minera y Trata de Personas
A través de diferentes fuentes de información –principalmente los medios de comunicación- los peruanos tenemos conocimiento de la existencia de una relación directa entre minería y Trata de Personas. Y no decimos “minería ilegal”; “minería informal” o “minería artesanal”; sino minería a secas debido a que las grandes empresas mineras transnacionales –esas que se hacen llamar “mineras formales” o “mineras legales”- no han emitido un documento en el cual afirmen que no mantienen ninguna relación directa o indirecta con las anteriores; es decir, una suerte de declaración jurada en la cual digan explícitamente que no tienen ningún tipo de vínculos con las mineras que no cumplen las leyes y practican la Trata de Personas. Que no compran –furtivamente- lo producido por el otro grupo. Mientras tanto, existe la duda sobre una relación comercial –por decir lo menos- entre estas “grandes mineras legales” y las otras. En las comunidades que se ubican muy cerca de las zonas de actividad minera ilegal, son muchos los testimonios sobre la existencia de actividad comercial entre las mineras “legales” y las mineras “ilegales”.

El 9 de junio de 2016, el diario La República informó que:
“El oro atrae el delito. Organizaciones criminales dedicadas a la Trata de Personas atraen a las jovencitas con engaños desde distintas partes del país, incluida Lima. Pero también hay muchachas que recalan en La Rinconada en busca de clientes entre los 70 mil mineros que laboran en el lugar. Una prostituta podría ganar hasta 10 mil soles mensuales debido a que los trabajadores tienen altos ingresos por la venta del oro. En la zona la presencia policial y fiscal es mínima para ejecutar operaciones con la finalidad de liberar a las jóvenes retenidas contra su voluntad por los dueños de los locales”.4

Aquí, la información es confusa y, por lo tanto, origina la confusión del lector. En primer lugar, es muy diferente decir jovencitas con engaños y una prostituta, porque, las mujeres engañadas y secuestradas por las mafias de Trata de Personas son víctimas de un delito y explotadas sexualmente; entonces, al “compararlas” con quienes ejercen la prostitución en forma consciente y por libre determinación, el delito de Trata de Personas queda oculto ante la mirada de la justicia y de la sociedad. En segundo lugar, se dice 70 mil mineros que laboran en el lugar, lo cual puede ser una cifra engañosa porque no sabemos cuántos de esos posibles “mineros” son varones –niños, jóvenes y adultos- que están forzados a trabajar en los lavaderos, siendo extorsionados o amenazados por las mafias.

En muchos casos, la víctima de Trata de Personas no escapa o denuncia su caso porque las mafias tienen control sobre los familiares y amenazan con matarlos en caso desee huir, denuncie su situación o se niegue a “trabajar”. Entonces, hacer estas comparaciones determina que la víctima quede invisibilizada mientras su grado de vulnerabilidad aumenta.

El portal Minería con Futuro, en una nota del 27 de septiembre de 2016, difunde los resultados de un reportaje televisivo sobre este problema en La Pampa. Indican que:
“El `modus operandi’ se basa en captar a estas chicas a través de redes sociales o contactarlas personalmente para ofrecerles puestos de trabajo. Sin embargo, una vez que son llevadas al lugar, se les quitan todas sus pertenencias, documentos y nunca reciben el pago prometido, pues los dueños de los locales aseguran que ellos se encargan de la alimentación, el alquiler de la habitación donde duermen y la seguridad que les brindan”.5

La víctima es cosificada, no tiene nombre ni apellidos, no tiene documentos ni nacionalidad, no tiene edad; cada “cliente” la bautiza con el nombre que desea –quizás la de su musa de carne y hueso preferida-, le asigna la nacionalidad deseada y la edad mágica-onírica. Los “dueños del negocio” la alimentan, la visten y le dan un espacio de dormir, tan igual como lo harían con su mascota favorita. La degradación humana llega a niveles impensables. Muchas resisten por temor; otras porque ya lo perdieron todo; algunas intentarán escapar, pero para ello existen los “limpiadores”. El sólo intento de escapar será “castigado” con la muerte. Y una muerte cruel. Una muerte ejemplificadora. Las demás ya no buscarán huir. El miedo y el hambre son más grandes que la dignidad cuando se vive en condiciones de humillación permanente.

Y las mujeres explotadas sexualmente no es el único caso. Las mafias de Trata de Personas también incluyen en sus “negocios” la explotación sexual de niñas y niños, de miembros LGTB. Muchos de varones están prácticamente encadenados en los lavaderos de oro que contaminan los bosques amazónicos del Perú.

Publicidad y Trata de Personas
Existe una relación e interrelación directa entre la publicidad y la sociedad. La publicidad influencia en la sociedad creando en los consumidores la necesidad de adquirir un producto que los “elevará” de estatus social; de otro lado, la sociedad influye en la publicidad cuando esta debe representarla en su idiosincrasia y particularidad histórico-cultural. Mejor dicho, la publicidad se presenta –en un momento de su desarrollo- en una suerte de espejo donde la sociedad (los consumidores) se miran tratando de ver –muchas veces- una realidad que no existe o no comparten.

De esta manera, entre bienes y diversión; estatus social; uso sencillo y superioridad, el consumidor de publicidad –y por lo tanto consumidor en el mercado- va modificando su conducta a partir de la existencia de las “nuevas necesidades” que se presentan en su vida. Y, buscando satisfacer esas deseadas y ansiadas “nuevas necesidades” es que la publicidad colabora, en forma directa o indirecta, con la Trata de Personas.

No estamos sosteniendo que la publicidad de autos, licor, modas de vestir, cosméticos, etc. son los culpables de la existencia de la Trata de Personas; pero, se debe indicar que generan “necesidades” entre niños, adolescentes y jóvenes que están dispuestos a satisfacerlos de “cualquier manera”. Ese es el momento en el cual, la persona se convierte en una víctima potencial de las mafias de Trata de Personas.

Queda claro que una víctima potencial –que proviene de los sectores más vulnerables- presenta como factores de vulnerabilidad: La precaria situación económica; La falta de oportunidades; La dependencia psicológica o económica; y La relación de autoridad a la que están sometidas por el victimario. Es preciso decir que, estos cuatro factores de alguna u otra forma pueden ser acentuados por la publicidad. Cuando la potencial víctima asume que necesita “más” dinero para poder adquirir los productos publicitados como “modernos” y/o “elegantes”, entonces cualquier propuesta laboral le parecerá el camino más “corto” para lograr su principal objetivo: “ser moderno y elegante”. Aquí, la situación de trabajar no responde a los valores éticos y morales socialmente aceptados; por el contario, trabajar es necesario para “adquirir” el nuevo estatus deseado. Nuevo estatus que en la mayoría de los casos no es real.

Durante la Feria Corazón Azul que se llevó a cabo en la Plaza San Martín de Lima, el 15 de julio de 2017, los jóvenes voluntarios del Movimiento Ramón Castilla, realizaron charlas en las cuales hicieron saber a niños, adolescentes, jóvenes y adultos, mujeres y varones, que existe mucha publicidad que sólo busca captar personas para la Trata. En muchos postes de las ciudades del Perú, principalmente fuera de los mercados y colegios de las zonas urbanas más empobrecidas, se pueden encontrar afiches y volantes pegados donde anuncian “Trabajo inmediato para señoritas de buena presencia, mayores de 18 años con ganas de salir adelante” en los cuales también se indica que “no son necesarios los estudios para ganar 2 mil o 3 mil soles”. Terminaban su charla preventiva indicando la necesidad de tener absoluto cuidado al momento de llamar a los números telefónicos que están en dichos volantes o afiches.

Responsabilidad Social Empresarial: Una posibilidad de la Empresa en la lucha contra la Trata de Personas

La empresa minera Yanacocha, en su portal web ha publicado sus políticas y principios de RSE. Estos son:
“Yanacocha se rige por principios claves como:
Ética, transparencia y respeto
Prevención y mitigación de impactos
Contribución al desarrollo social y económico
Respeto a la normatividad vigente y los Derechos Humanos
Preservación de los recursos ambientales y la diversidad cultural”.6

La empresa minera Barrick se presenta de la siguiente manera:
“Nuestro compromiso es desarrollar nuestras operaciones conduciendo nuestros negocios de acuerdo con los más altos estándares éticos y de acuerdo a todas las leyes y reglamentos vigentes. La creación de valor va asociada a una gestión y a un comportamiento empresarial que prioriza la seguridad, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo de las comunidades donde operamos en línea con nuestras políticas corporativas”.7

La minera Antamina, en su portal, en el acápite sobre Gestión Social, divulga que:
“Como fruto de la iniciativa de un grupo de trabajadores de Antamina, en mayo de 2004 iniciamos el Programa de Voluntariado «Tiempo de dar », el mismo que apunta a canalizar el potencial humano de los colaboradores y socios estratégicos de la empresa en favor de la sociedad.
El programa de voluntariado «Tiempo de dar» se ejecuta mediante la realización de visitas –o actividades– del personal a lugares de extrema necesidad. Estas actividades se realizan de forma descentralizada, ya que dichas actividades se materializan en cuatro comités de apoyo: en la mina, en el puerto, en Huaraz y en Lima.
Las actividades de «Tiempo de dar» incluyen una gran variedad de acciones, pues han pasado de pintar paredes, refaccionar o mejorar zonas recreativas a arreglar jardines, sembrar árboles, construir caminos de piedra, techar comedores, etc.
Estas actividades se han realizado en Huaraz, San Marcos, Huarmey y Lima. En este tiempo hemos movilizado miles de voluntarios ayudando así a miles de niños y niñas peruanas”.8

Editora Perú (encargada de editar El Peruano), en su portal web no presenta un acápite de RSE, sólo publica sus valores institucionales:
“1. Compromiso nacional, ético y patriótico.
2. Veracidad
3. Objetividad
4. Pluralidad
5. Oportunidad
6. Eficiencia
7. Innovación y tecnología
8. Inclusión social e integración
9. Sostenibilidad
10. Excelencia”. 9

Como se puede percibir, las empresas mineras tienen una idea bastante limitada sobre la importancia y las acciones de la RSE. Se confunde altruismo con RSE. Pero, a pesar de ello, se puede plantear una política de RSE que abarque a las grandes empresas y corporaciones, de esa manera, las demás empresas tendrán que seguir sus pasos para poder mantenerse en el mercado.

Es necesaria la firma de un acta de compromiso entre las mineras que determine su rechazo a mantener relaciones comerciales con otras empresas que se muestren indiferentes a la Trata de Personas. No comprar la producción de las mineras artesanales, pequeñas empresas o informales –hasta ilegales- si entre sus trabajadores se encuentran personas que son víctimas de las mafias de Trata. O que son cómplices de la explotación sexual de niñas y mujeres víctimas de la Trata.

Entre las editoriales responsables de la publicación de medios escritos, es necesario un plan que determine la existencia de una sección que eduque a los ciudadanos sobre las acciones de captación que realizan las mafias de Trata de Personas. Y señalar siempre los números telefónicos en los cuales se pueden denunciar los posibles casos de Trata de Personas.

La RSE no se reduce a entregar alimentos, libros, electrodomésticos o medicinas. La RSE significa mucho más. Crear una cultura de Derechos Humanos. Una cultura de lucha contra la Trata de Personas. Una cultura de ciudadanía activa.

Notas
1 Cajiga Calderón, Juan Felipe. El concepto de Responsabilidad Social Empresarial. Centro Mexicano para la Filantropía. México DF. s/f. p. 2.
2 Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Los Derechos Humanos en el Perú. Nociones básicas. Dirección General de Derechos Humanos. Lima. 2013. p. 14.
3 Comisión Multisectorial de Naturaleza Permanente contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes. Plan Nacional contra la Trata de Personas 2017–2021. Lima. 2017. p. 12.
4 María Elena Hidalgo. Trata de Personas continúa impune en infierno de La Rinconada. La República, 9 de junio de 2016. Lima. Recuperado de: http://larepublica.pe/impresa/politica/775255-trata-continua-impune-en-infierno-de-la-rinconada
5 Minería con Futuro. Minería Ilegal: Así es la Trata de Personas en La Pampa-Madre de Dios. 27 de septiembre de 2016. Recuperado de: http://mineriaconfuturo.com.pe/noticias/mineria-ilegal-asi-es-la-trata-de-personas-en-la-pampa-madre-de-dios-mineria-peru-mineria-con-futuro-promsex
6. Yanacocha. Responsabilidad Social. Políticas y principios. Recuperado de: http://www.yanacocha.com/politicas-y-principios/
7 Barrick. Políticas y principios. Recuperado de https://barricklatam.com/barrick/presencia/peru/nuestros-principios-y-politicas/2014-06-30/142342.html
8 Antamina. Gestión Social. Valor corporativo. Recuperado de http://www.antamina.com/gestion-social/voluntariado-corporativo/
9 Editora Perú. Nuestros Valores Institucionales. Recuperado de http://www.editoraperu.com.pe/EditoraP/mision-vision.html

Referencias
Cajiga Calderón, Juan Felipe. El concepto de Responsabilidad Social Empresarial. Centro Mexicano para la Filantropía. México DF. S/f.
Comisión Multisectorial de Naturaleza Permanente contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes. Plan Nacional contra la Trata de Personas 2017–2021. Lima. 2017.

Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Los Derechos Humanos en el Perú. Nociones básicas. Dirección General de Derechos Humanos. Lima. 2013.

*Resumen de la Ponencia presentada en el VI Congreso Peruano de Derechos Humanos. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Facultad de Derecho y Ciencia Política. Lima-Perú (12 de octubre de 2017).

**Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú.


Recibe esta y otras noticias en tu celular descargando la aplicación ingresando a este Link: https://goo.gl/Gpo7pn. Desde ese momento estarás informado de todo lo que pasa en la Amazonía Peruana, el Perú y el Mundo.