Escribe Miguel Azpurua.- Poco se ha escrito sobre una persona que tuvo una importancia determinante, en un momento desdichado, en la vida gloriosa de El Libertador Simón Bolívar Palacios; nos referimos al generoso eúskaro don Francisco Iturbe, quien en 1812 se ofreció como garante por Bolívar ante el capitán de fragata Domingo Monteverde, dueño y señor de Venezuela, después de la Capitulación de San Mateo, cedida por el generalísimo Francisco Miranda al soberbio canario, el 25 de julio de 1812. Había caído la Primera República.
Francisco Iturbe nació en Leintz-Gatzaga, valle de Leniz, provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco; hijo de Francisco Iturbe de Legorreta y de doña Miren Guruzne Lengogatzagak, y vino al mundo el 4 de octubre de 1769. Falleciendo en Caracas el 8 de septiembre de 1847. Después de completar sus estudios en la Universidad “Santi Spiritus” de Oñati –fundada en 1548 por Rodrigo Mercado de Zuazola–, donde recibió el título de “Contable Administrador”; y es por ello que fueron requeridos sus servicios, a la temprana edad de 20 años, en la recién fundada Compañía de Filipinas –sucesora de la Compañía Guipuzcoana– con el cargo de Interventor; asentándose sucesivamente en Coro, Caracas, Maracaibo y La Guaira; después de su llegada a la Capitanía General de Venezuela en 1789.
Iturbe por capacidad, dedicación y probidad fue escalando jerárquicamente los cargos de “Oficial Mayor de las Cajas de Real Hacienda” en Caracas en 1794, luego en Maracaibo en calidad de “Contador de la Real Renta de Tabaco” en 1801, “Tesorero de la Real Hacienda en La Guaira” desde el año siguiente hasta 1809, cuando fue designado “Tesorero del Tribunal de Diezmos” de Caracas.
Se produce el movimiento separatista del 19 de abril de 1810, los nuevos funcionarios patriotas ratifican en su cargo al Intendente Iturbe –recomendado por la familia Bolívar–, por su especial amistad con el recién llegado Francisco Miranda. Iturbe colaboró en importantes funciones administrativas del nuevo Estado. Vamos a relatar el episodio más conocido entre el generoso vascuence y Simón Bolívar, coronel Jefe de la Fortaleza de Puerto Cabello –Castillo de San Felipe Neri–, quien pierde luego de 6 días de combate, la importante Plaza, debido a la perfidia de Francisco Fernández Vinony y Antonio de Mata Guzmán –abuelo del general y Presidente Antonio Guzmán Blanco–; que resultó causa fundamental para la pérdida de la Primera República.
Una vez preso el generalísimo Miranda, Bolívar necesita un pasaporte para poder salir de Venezuela, y acude a los buenos oficios de su amigo don Francisco Iturbe, quien lo solicitó ante Monteverde.
El honorable Intendente –en compañía de Bolívar– le expresa al jefe realista lo siguiente: “Aquí está el comandante de Puerto Cabello, don Simón Bolívar, por quien he ofrecido mi garantía. Si a él le toca alguna pena yo la sufro. Mi vida está por la suya”. Monteverde contesta –mirando a Bolívar–: “Está bien, se concede pasaporte al señor en recompensa del servicio que ha hecho al Rey con la prisión de Miranda”; Simón Bolívar altaneramente responde: –“Hicimos preso a Miranda para castigar a un traidor, no para servir al Rey”. Monteverde sumamente molesto, iba a cancelar la orden, cuando Iturbe nuevamente le sugiere: –“Vamos, no haga usted caso de este calavera, déle su pasaporte y que se vaya”.
El 27 de agosto de 1812, a las 9:00 am, partió Bolívar desde La Guaira hacia Curazao en la goleta española “Jesús, María y José”; le acompañaban José Félix Rivas, Vicente Tejera y Manuel Díaz Casado.
Años más tarde, en 1821, después de la batalla de Carabobo, Iturbe fue detenido, expulsado y sus bienes confiscados; al saberlo El Libertador dirige una carta al presidente del Congreso de la Gran Colombia –Dr. Miguel Peña–, fechada en Trujillo el 26 de agosto de ese año, exponiéndole en uno de los párrafos lo siguiente: “Yo fui presentado en el año 12, a Monteverde, por un hombre tan generoso como yo era desgraciado.
Don Francisco Iturbe ha emigrado por punto de honor, no por enemigo de la República, y aún cuando lo fuera, él ha contribuido a librarla de sus opresores sirviendo a la humanidad, y cumpliendo con sus propios sentimientos; no de otro modo. Colombia en prohijar hombres como Iturbe, llena su seno de hombres singulares. Si los bienes de don Francisco Iturbe se han de confiscar, yo ofrezco los míos como él ofreció su vida por la mía; y si el Congreso soberano quiere hacerle gracia, son mis bienes lo que la reciben, soy yo el agraciado”. Está de más agregar que el patrimonio de Francisco Iturbe le fue restituido, y garantizada la integridad de su persona y la de su familia.
Francisco Iturbe contrajo matrimonio con María Josefa Vega Ascanio –pariente de Bolívar–, y como una muestra fehaciente de la amistad entre estos dos grandes hombres, lo constituyen varias cartas que cruzaron entre sí, leamos algunos párrafos de ellas. En 1827, Iturbe escribe y envía un bastón de mando y unos pañuelos a Bolívar, quien se encontraba en Caracas, en lo que sería su última visita a Venezuela; y en una esquela Bolívar responde: “Recibo con mucho placer el bastón que usted me da, es la imagen del mando, que yo aborrezco; los pañuelos de su señora esposa, yo los tendré en mi aprecio infinito”.
Ellos se reunieron personalmente, y poco antes de marcharse El Libertador lo recomienda ampliamente a Cristóbal Mendoza y al general José Antonio Páez. En 1829 Iturbe, se auto exilia en Curazao, y Bolívar le vuelve a escribir desde Guayaquil: “Pero, mi amigo, mi querido Iturbe ¿Cómo me ofende usted tanto, estando fuera de mi país, y fuera de mi dominio, donde pudiera y debiera saborearlo? Véngase usted, mi querido amigo, al seno de su familia, a gozar del placer de vivir con su amable y buena esposa.
No tema usted nada de nosotros y mucho menos cuando yo mando. Tampoco crea usted que los españoles nos puedan conquistar, y ni porque lo intenten lo han de molestar a usted. Véngase sin cuidado alguno; yo se lo ruego por Dios y por usted mismo. Deseo abrazarlo cuando entre a Caracas nuevamente y quedo de usted de corazón, su más agradecido amigo: Bolívar”.
Fuente: Miguel Azpúrua desde Venezuela
Bitacoras.com dice Miércoles, 23 Diciembre del 2009 a las 16:05
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Monica dice Miércoles, 23 Diciembre del 2009 a las 16:05
Buenas noches Sr. Azpurua, en virtud del buen conocimiento que parece tener de este importante personaje en la vida de Bolivar, me gustaria hacerle las siguienets preguntas: 1) la lapida de Francisco Iturbe que solia estar en el Museo Sacro corresponde a este Francisco Iturbe amigo de Bolivar?, 2) Francisco Iturbe y Josefa Ascanio tuvieron hijos?, 3) Los restos de este Francisco Iturbe reposan en el Panteon?. Mucho le agradeceria lo que pueda comentarme al respeto, ya que trato de despejar dudas acerca de cual ‘Francisco’ era el amigo de Bolivar y si tuvo descendencia. Muchas gracias, Monica. Caracas.