Escribe Miguel Azpurua.- Las nuevas generaciones de venezolanos –en general- desconocen la historia del pionero de la cirugía craneana y la de próstata, en Venezuela; recayendo en el mérito del doctor José “Pepe” Izquierdo esta distinción; y tal vez al leer en título de este artículo crean que se trata de un cantante o torero –aunque tuvo mucho de ello- popular. José Benito de la Consolación Izquierdo, nació en Caracas el 12 de enero de 1887, hijo de Francisco Izquierdo Martí y de doña Antonia Esteva Palmer; cursó la primaria en el Colegio San Vicente Paúl y la secundaria en el Colegio San Agustín, de la capital.
Ingresó a la Universidad Central de Venezuela en 1906, egresando en 1913 como “Doctor en Ciencias Médicas y Cirugía” (Pero por el cierre de la universidad entre 1912 y 1922, no recibió oficialmente su título hasta 1924). Desde 1910 estaba incorporado a labores docentes, en calidad de “Preparador por Concurso de la Cátedra de Anatomía y Medicina Operatoria”, entre 1915 y 1917 ocupa el cargo de Jefe de Trabajos Prácticos de la Cátedra de Anatomía; y afines de 1917 es nombrado oficialmente –después del Concurso de Oposición- profesor, hasta 1952, cuando fue jubilado. Sus discípulos lo recordaban siempre, en particular porque era el único que realizaba sus dibujos anatómicos en las pizarras, utilizando tizas multicolores, con precisión y habilidad incomparables. Profesor estricto, de fuerte carácter, pero condescendiente y caballero. No concebía la “flojera”, expresaba: “Si ustedes estudian Medicina se graduarán de médicos, sino dedíquense a sembrar papas, y si vienen a manguarear, yo mismo los expulso”; por este motivo escribió su texto “El Raspado” alegoría sobre las vivencias de los flojos y mantenidos.
Concurrió a muchos eventos médicos internacionales, especialmente en Estados Unidos y Europa; colaboró en revistas especializadas, tales como “Medicina y Cirugía”, “Gazeta Médica de Caracas”, “Hospital Obrero”, “Clínica Luís Razetti” y varias más. Publicó sus trabajos de investigación y práctica “Manual de Embriología”, El sistema nervioso”, y otras de índole histórico “El cráneo del Libertador” –muy cuestionado y polémico-, “El Raspado” –ya mencionado-, “Juan Manuel Rosas”, “Simón Bolívar, reseña histórica” y “Tratado de tauromaquia, indispensable para toreros y aficionados”. Dominaba una decena de idiomas, inglés, francés, alemán, italiano, latín, griego y japonés; tradujo de Shakaspeare, “Otelo”, Hamlet”, “Julio César” y “Macbeth”; del alemán, “De los llanos” de Carl Sachs y “Fausto” de Goethe; de Edgar Allan Poe “El Cuervo” y del latín “La imitación de Cristo” de Tomás de Kempis. Fue un gran aficionado a “La Fiesta Brava”, se desempeñó como Médico Taurino del Nuevo Circo de Caracas; cargo ad honores, al que renunció después de prostituirse el espectáculo, con la aplicación de purgantes a las reses, golpes en los constados con sacos de arena y para colmo limaban sus pitones; es muy conocido su amor por los animales, curó un toro indultado y lo domesticó, tenía perros, zorros, cachicamos y hasta un jaguar en su casa.
También fue colaborador de la prensa capitalina, “El Nacional”, “La Esfera” y “El Universal”. Viajó mucho y aprendió otro tanto, siempre en la disposición de saber más, fue un estudioso furibundo, lector empedernido de todos los temas, y con humor característico, se reía y gozaba a su manera. Y a pesar de estar jubilado siempre estaba en las aulas, recorriendo el recinto y conversando con amigos; donó varios cuadros pintados por él a la universidad, especialmente anatómicos, exactos y precisos, en una época que no se conocían las computadoras, ni otros adelantos tecnológicos. Son muchísimas las anécdotas de su profesionalismo y de su vida como jugador de bolas criollas, con amigos y colaboradores universitarios, bedeles y transportistas, con todos departía, sin prejuicios ni “poses falsas”. “Pepe” Izquierdo fue auténtico, por ello tuvo muchos encontronazos con personajes de la vida nacional; cuestionador in extremis, iconoclasta y justo. Y aunque fue impolítico, tuvo sus vivencias en la política, como cuando en 1946, fundó el Partido Social Cristiano –no confundir con COPEI-, con el cual participó en los comicios para Asamblea Nacional Constituyente de 1947; obteniendo 1.078 sufragios, su organización fue calificada como de “extrema derecha”.
Fue maestro de 40 promociones médicas en la UCV, siempre luchando contra el orden establecido y afirmaba: “Los patentados elevan 5 o 10 veces el precio de las medicinas y las consecuencias las pagan los enfermos pobres”; defensor de la profesión del médico, detestaba a los mercantilistas, y en su consultorio privado no tenía tarifa fija, cobraba –si es que lo hacía- de acuerdo con la condición económica del paciente. El Colegio Médico del entonces Distrito Federal, creó la Orden “José Izquierdo” para reconocer y honrar a los galenos destacados, no solo profesionalmente, sino por el altruismo y dedicación a la Medicina. Su método quirúrgico de la extirpación de próstata se sigue aplicando ineluctablemente, todavía, en el mundo entero.
El doctor José “Pepe” Izquierdo estuvo casado con Luisa Carlota Mendoza, desde el 2 de diciembre de 1916, hasta su muerte ocurrida el 26 de enero de 1954. En Catia La Mar, contrajo segundas nupcias con Amelia Margarita Pérez López-Méndez, el 30 de enero de 1960; no tuvo descendencia directa con sus cónyuges. Falleció el doctor Izquierdo, el miércoles 3 de diciembre de 1975, a las 6,45 de la mañana, después de dos meses de postración. Su sepelio fue un acto de mucho dolor, sus discípulos lo acompañaron hasta su última morada, fue enterrado con honores militares ya que ostentaba el rango de coronel del Ejército venezolano; el Presidente de la República lo condecoró post mortem –él que odiaba las condecoraciones- con la Orden del Libertador, en su Primera Clase.
Fuente: Miguel Azpúrua desde Venezuela
Bitacoras.com dice Miércoles, 2 diciembre del 2009 a las 15:14
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Escribe Miguel Azpurua.- Las nuevas generaciones de venezolanos –en general- desconocen la historia del pionero de la cirugía craneana y la de próstata, en Venezuela; recayendo en el mérito del doctor José “Pepe” Izqu…