Escribe Miguel Azpurua.- Cuando el expatriado coronel Simón Bolívar Palacios llegó a Nueva Granada –después de la desgraciada caída de la Primera República en 1812-, en octubre, de inmediato ofreció sus “modestos servicios” al Congreso del vecino país, el cual se hallaba dividido entre unionistas y federalistas, y simultáneamente redacta su primer y trascendental documento que la historia conoce como “El Manifiesto de Cartagena”; allí en una dura y analítica autocrítica, revisa las causas de la derrota patriota y plantea una nueva acción y otro enfoque para librar la guerra contra los españoles. Camilo Torres lo autoriza para comandar un batallón con la misión d librar de realistas las márgenes del río Magdalena, coas que logra de manera eficaz y rauda.
Su propósito inmediato es volver a Venezuela y liberarla del yugo de Monteverde y otros jefes españoles; prepara una invasión que tuvo contratiempos, hasta que por fin en mayo de 1813, el Congreso le autoriza cruzar las líneas fronterizas y ejecutar su proyecto, que dio origen y razón a la “Campaña Admirable”; con él viene 400 soldados neogranadinos, comandados por los oficiales Atanasio Girardot, Antonio Ricaurte, Hermógenes Maza, Joaquín París y Francisco de Paula Vélez, De éste bravo militar vamos a tratar hoy.
Vélez nació en Santa Fe de Bogotá, el 16 de agosto de 1795; hijo de Manuel Vélez –alto empleado del Gobierno Real- y de doña Rufina Carbonell, hermano de Miguel y Tomás, próceres que entregaron su sangre por la causa independentista, siendo muy jóvenes. El tío de Vélez. José María Carbonell fue el primer presidente de la Junta Revolucionaria de Bogotá que insurgió contra el poder español, el 20 de julio de 1810; exigiendo al virrey Antonio Amar y Borbón, la celebración de un Cabildo que proclamó la Independencia; Carbonell fue ejecutado por las tropas de Pablo Morillo el 19 de junio de 1816.
Francisco de Paula Vélez cursaba en el Colegio Javeriano de la capital, cuando se producen estos hechos, y sin pensarlo dos veces se alistó como soldado raso en el batallón comandado por el teniente coronel Atanasio Girardot, el 31 de agosto de 1812; en diciembre de ese mismo año asciende por su valor a subteniente. Girardot se dispone con sus hombres para acompañar al brigadier Bolívar, luchan en La Grita, Carache, Taguanes, Bárbula, Las Trincheras, Vigirima y Puerto Cabello. Al finalizar esta campaña ya ostenta el grado de comandante, regresando a Cundinamarca con las tropas del general Rafael Urdaneta; se unen al Libertador y se aprestan para derrocar al tirano de Bogotá, Manuel Bernardo Álvarez y Casal y la toman a sangre y fuego, y los miembros del Congreso de la Unión pueden sesionar en la capital.
A las órdenes de Bolívar, lo acompaña por la liberación de Santa Marta, por divergencias con el coronel Manuel Castillo y Rada, El Libertador no puede consumar sus planes y se retira a Jamaica; allí lo alcanzará Vélez en diciembre de 1815, y pasan a Haití donde consiguen respaldo del Presidente Petión para organizar la “Expedición de los Cayos”, en 1816. Una vez en territorio venezolano combate con los generales Gregor Mc Gregor y Manuel Píar, participando en la batalla de El Juncal (27 de septiembre); más tarde Bolívar lo deja con el general José María Freites para defender a Barcelona, en la célebre Casa Fuerte; son derrotados y Vélez resulta prisionero de los realistas, enviado a Caracas, tuvo suerte de que Salvador Moxo no lo fusilara. Se hace el loco y consigue escapar, deambula por serranías y montañas hasta que consigue la fuerza guerrillera del general Pedro Zaraza, pasando con éste a Guayana. Participó en la Campaña del Centro, en la “Diversión de Bermúdez”; y después de la Batalla de Carabobo (24 de junio de 1821), regresa a Bogotá.
Como miembro de la Corte Suprema Militar, en 1823, le tocará revisar el proceso del coronel Leonardo Infante, por el asesinato del teniente venezolano Francisco Perdomo –muerto el 24 de junio de 1824-, que concluyó con la condena a muerte para Infante, sentencia que se negó a firmar el presidente de la Alta Corte Federal, Dr. Miguel Peña; caso que creó una conmoción política de alta resonancia, y que fue –sin proponérselo- el origen del fin de Colombia. Como es conocido Leonardo Infante fue fusilado en Bogotá, el 26 de marzo de 1825. Francisco de Paula Vélez sufrió de recurrentes problemas de salud, lo que le impidió participar en las campañas del Sur; ascendido a general de Brigada, por disposición del Presidente Simón Bolívar, es designado Prefecto de Boyacá y Comandante de Armas de Cundinamarca.
En 1828 se encontraba influenciado por los partidarios del vicepresidente Francisco de Paula Santander, especialmente por Vicente Azuero y Francisco soto; a tal efecto se dispone a participar en el Congreso Constituyente de Ocaña, con el fin de apoyar al Partido Liberal, que solo se proponía defenestrar a Bolívar e instaurarse ellos en el poder. Muy pronto Vélez comprendería estos procederes y se alejó de ellos. Sobre todo cuando se produjo el atentado contra la vida de El Libertador, el 25 de septiembre de 1828, siendo uno de los primeros que se sumó contra los facciosos, en unión de los generales Rafael Urdaneta, Joaquín París, Pedro Alcántara Herrán y José María Córdova. Formó parte del tribunal investigador de los hechos, erigido más tarde en Tribunal Sumario; viéndose imposibilitado de seguir en el caso por un ataque de cólera morbo , siendo sustituido por el comandante José Arjona.
Vélez fue electo diputado suplente al Congreso Admirable de enero de 1830, por la provincia de Neiva, presidido por el ínclito Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre. En 1854 fue llamado al servicio militar por al Gobierno del general José María Melo, para conjurar la sedición del pérfido general José María Obando; combatiendo en el batallón “Salamina”, en calidad de soldado raso, él que ostentaba el grado de general de Colombia, La Grande; recibió una condecoración al valor –contaba con 60 años- y el título de “Buen Ciudadano”. El 26 de noviembre de 1858, falleció en Bogotá el general Francisco de Paula Vélez, rodeado de su familia y con la consideración más alta de sus conciudadanos.
Fuente: Miguel Azpúrua desde Venezuela
Bitacoras.com dice Miércoles, 25 Noviembre del 2009 a las 18:30
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