Escribe Miguel Azpurua.- El académico venezolano por excelencia del siglo XX lo representó el destacado y preocupado historiador, bibliotecólogo, docente, jurista de altos quilates y escritor, Mario Briceño Perozo. De prosapia y estirpe originarios de Barinas, pero apacentados en Trujillo, donde nació el 22 de julio de 1917; hijo de Magín Briceño y de doña Eustoquia Perozo, sus primeros estudios los realiza en su ciudad natal –contando con maestros de gran vocación cultural y de formación didáctica de primera magnitud-, continuando en el Colegio Federal de Varones del estado Trujillo, hasta obtener el título de Bachiller en Filosofía en 1937.
Durante este aprendizaje evidenció sus inquietudes literarias, históricas y periodísticas; participando en los órganos “La idea juvenil” y en “Preludios” con Juan Mendoza Montagni. En la Universidad de Los Andes, en Mérida, comienza su carrera de Derecho hasta culminarla en 1943, con el grado de “Doctor en Ciencias Políticas”; casi inmediatamente fue autorizado por la Corte Suprema del estado para ejercer como abogado, se desempeñó como juez de Primera Instancia, Superior y Magistrado de la Corte Suprema del estado Trujillo. Ejerció su profesión en varias ciudades del interior de país, simultáneamente impartía clases a nivel medio; andando el tiempo será docente universitario y coordinador de cursos de post grado.
Mario Briceño Perozo fue un fervoroso y apasionado pergeñador de escritos y documentos históricos de nuestro país; y en ese sentido realizó numerosas investigaciones en los archivos nacionales y hasta en el Consejo de Indias de Sevilla, España, con el deseo de aclarar lagunas en la trayectoria de nuestros próceres y en sus ejecutorias; era una angustia para él no contar en un momento dado con soportes documentados para desentrañar omisiones historiográficas. Y por eso fue su gran empeño publicar sus investigaciones en el Boletín de la Academia de la Historia –principalmente- que circuló regularmente durante muchos años, siendo él miembro del comité asesor y editor. Ejerciendo la presidencia del Colegio de Abogados del estado Falcón, en 1955, se empeñó en establecer como efeméride identificativa de los profesionales del Derecho, el día 23 de junio de cada año –Día del Abogado-, en honor a la fecha natalicia del doctor José Cristóbal Hurtado de Mendoza, primer Presidente de Venezuela y probo jurista.
Briceño Perozo fue designado –a la caída del régimen del general Marcos Pérez Jiménez- por el almirante Wolfgang Larrazábal, Presidente de la Junta de Gobierno, como gobernador del estado Trujillo, el 27 de enero de 1958. Su gestión fue inolvidable, con evidente acción en materia cultural; se recuerda que por su iniciativa se creó el Centro de Historia del estado Trujillo, funcionando en la misma casa donde El Libertador emitió su Decreto de Guerra a Muerte, el 13 de junio de 1813. Así mismo se empeñó en que una nueva institución educativa llevase el nombre de Mario Briceño Iragorri, su paisano y colombroño, cosa que rechazó públicamente el eminente trujillano, 6 días antes de su muerte; Briceño Perozo se mantuvo en esa magistratura hasta que fue sustituido, en febrero de 1959, por el doctor Luis La Corte.
Tras dejar la gobernación se encarga de la dirección del Archivo General de la Nación, por casi 30 años; también se ocupó del archivo de la Academia Nacional de la Historia –de la cual era Individuo de Número- hasta desempeñar la máxima dirección de la misma. De igual manera fue miembro y presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, siéndolo de numerosas instituciones similares del continente; se ocupó de organizar la publicación del Boletín del Archivo General de la Nación y de la revista de la Sociedad Bolivariana de Venezuela. Con la dirección del eminente doctor Cristóbal Lorenzo Mendoza, Briceño trabajó en la difusión de los “Documentos y escritos del Libertador”, contando con los eruditos asesores Pedro Grasses y Manuel Pérez Vila; autorizados los fondos necesarios por decreto presidencial del 23 de julio de 1962.
Hay otro aspecto muy significativo que resaltar en la vida de Briceño Perozo; en 1968 fue creado el “Movimiento Desarrollista” organización política impulsada por Guillermo Morón, y cuando fue invitado a pertenecer y ser de la directiva, declinó la invitación, reiterando su condición de apolítico y de su dedicación exclusiva a las actividades culturales.
En su extensa y docta bibliografía se encuentran los siguientes títulos: “Los Abogados en la Colonia”, “Don Francisco de Miranda, maestro de libertadores”, “Trazos de historia falconiana”, “Historia del estado Trujillo”, “El Bolívar que llevamos por dentro”, “Antonio Maceo, la voz del huracán”, “Cervantes y el Quijote en la poesía venezolana”, “Don Juan de Trujillo”, “Cristóbal Mendoza, el sabio que no muere nunca”, “Magisterio y ejemplo de un vasco del siglo XVIII”, “Por el ojo de la rueda dentada”, “Vida y papeles de Justo Briceño”, “Vademecum de Archivología”, “Mirandonianas”, “Bases para una paz definitiva”, “El contador Limonta”, “La Academia errante”, “La espada de Cervantes”. Como es evidente su obra es extensa y diversificada en los senderos de la historia, su pasión y razón de ser y vivir. Su labor docente cubrió todos los niveles de la educación, desde la primaria hasta la superior; fue el creador de la Facultad de Bibliotecología y Archivología en la Universidades Central de Venezuela y de Los Andes. Vamos a destacar también una frase que acuño en el prólogo al libro “Bolívar” del historiador colombiano Indalecio Liévano Aguirre, donde expone: “Hoy, presente, mañana, porvenir, son del Libertador; de todo lo suyo; vida, pensamiento, obra acción, memoria, mana el ejemplo y la lección eviterna. Hay hechos que demuestran que los pueblos que ansían la libertad en cualquier parte del mundo, invocan a Bolívar como el más exacto guía, como el númen cabal”.
El sábado 19 de noviembre de 1995 falleció el doctor Mario Briceño Perozo en Caracas, a los 77 años de edad; estuvo casado con doña Clara Reyes, con quien procreó sus hijos, Dimitri, Vladimir y Emilia. Y parecerá mentira, esculcando la prensa de la época, no encontramos detalles sobre su vida y obraél; y sí, en muchos titulares de diarios -de esos días- solo se ocupaban del “Guante de Oro” obtenido por Omar Vízquel.
Fuente: Miguel Azpúrua desde Venezuela
Bitacoras.com dice Sábado, 21 noviembre del 2009 a las 10:00
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FRANCISCO dice Sábado, 21 noviembre del 2009 a las 10:00
Estimado Don Miguel: Desciendo de una Sra llamda Perozo Campos, la cual se casí con un señor de apellido Renshaw. Me preguntaba si Doña Eustaquia Perozo tenía por segundo apellido Campos,
Se que Briceño Perozo estaba caso con una Perozo y estaba en la familia, me gustarñia saber algo mas.
Atentamente Francisco Renshaw-www.Renshaw de Orea.com