Escribe Miguel Azpurua.- Uno de los íconos de los llamados “caudillos” de comienzos del siglo XX en Venezuela, fue el general, Emilio Arévalo Cedeño; éste tenía una particular manera de invadir y “revolucionar”, lanzando incendiarias proclamas contra el régimen del general Juan Vicente Gómez, que por cosas nunca aclaradas se hacían y leían en inglés y en español.
Arévalo Cedeño nació en Valle de la Pascua, hoy estado Guárico, el 4 de diciembre de 1882; hijo de Pedro Arévalo Oropeza y de doña Dionisia Cedeño, estudió la instrucción primaria en el Colegio “Roscio” de Altagracia de Orituco, incursionando en el periodismo con un pasquín de nombre “Titán” en su pueblo natal, más tarde hace otro intento y funda “Helios” periodiquito de corta duración y posteriormente aprobó un curso de telegrafía.
Desde muy joven se dedicó a labores de campo y pastoreo, comerció con una bodega –que se incendió- y se dedicó a la compraventa de ganado vacuno, de esa experiencia le quedó el resquemor de que en Venezuela no se podía hacer algo sin el consentimiento del general Gómez.
En 1908 –cuando Gómez se alza con el poder, desplazando a su compadre Cipriano Castro- se encontraba como telegrafista de las estaciones de Altagracia y Cantaura; luego se le designa jefe de Telégrafos en Caicara de Maturín, al servicio de los jerarcas de turno que se mostraban complacidos con el desempeño del guariqueño.
Estando en Cazorla se pronuncia contra la dictadura el 19 de mayo de 1914 –acompañado de solo 40 hombres- expone su primera manifestación escrita ante sus paisanos y, al grito de ¡Viva la libertad y muera el tirano Gómez! Y empiezan sus correrías antigomecistas; derrotado y perseguido se tiene que refugiar en Trinidad y prodigue en un periplo por varias islas caribeñas.
Volverá varias veces más -1915, 1921,1924, 1929 y 1931- a finales de 1920 se reúnen varios jefes “mochistas” con Arévalo, sin poder ponerse de acuerdo en cuando a la dirección del movimiento; allí estaban Roberto “Tuerto” Vargas, Carmelo París, Pedro Pérez Delgado “Maisanta” y Alfredo Franco.
Pero cada quien agarra su camino; Arévalo con casi 200 hombres se dirige hacia el territorio Amazonas, guarida del terrible coronel Tomás Funes, llegan por sorpresa y se apoderan del asesino Funes y sus secuaces; le formulan Consejo de Guerra y es fusilado el 30 de enero de 1921, dirigió el pelotón de ejecución el capitán Elías Aponte Hernández, hermano del valiente coronel Carlos Aponte Hernández.
Una vez más se retira Arévalo, se dirige a Cuba y allí se relaciona con los doctores marxistas Gustavo Machado y Salvador de la Plaza; seguirán a México donde fundan el Partido Revolucionario Venezolano (PRV), en 1926; pero Arévalo estuvo muy poco con ellos, fue expulsado al pretender introducir un contrabando de ron dominicano en una embarcación comprada por el partido para expedicionar sobre Venezuela, contando con el apoyo del Gobierno del general Álvaro Obregón, pero todo se fue al traste por las ambiciones de Arévalo.
Más adelante –resentido- expresa que cuando el sea el dueño de Venezuela “No alcanzarán los árboles del Orinoco para ahorcar a los comunistas, que quieren despotizar a mi país”. En 1931 invade Arévalo procedente de Colombia, ahora por Elorza, allí lanza su proclama que decía: “Compañeros de armas, nuestra contribución en el centenario de la muerte de nuestro gran Libertador, son las descargas de nuestros fusiles redentores, anunciando al mundo la liberación de la Patria del grande hombre, cuya desgracia ha sido vista con una criminal indiferencia y monstruosa complicidad, por todos los representantes de los pueblos de nuestra raza, quienes jamás justificarán ante la historia con el tirano Gómez.
Os doy mi abrazo de hermano, y mi santo y seña de costumbre: República o muerte, reacción firme y sin miedo contra nuestro funesto pasado, y un gran desprendimiento digno del Padre de la Patria y de todos los héroes de nuestra magna epopeya”. Éste esfuerzo también se perdió ante la indiferencia de la gente que solamente oía al general Arévalo, pero no lo seguía masivamente; terminó en El Cubarro, en condiciones deplorables, fue derrotado y salvó la vida milagrosamente.
A raíz de la muerte del tirano en diciembre de 1935, muchos exiliados y perseguidos retornan al país, Arévalo Cedeño obtiene la diputación al Congreso Nacional en 1936, por su estado natal; en el parlamento Arévalo suscitó numerosas polémicas al proponer la reducción del número de estados del país a 13, y anexar al estado Bolívar los territorios federales Delta Amacuro y Amazonas. Interviene acaloradamente en cuanto a la discusión de la Ley de Prensa, así como la propuesta de desvincular a Venezuela de las Naciones Unidas.
El Presidente general Eleazar López Contreras lo designa presidente del estado Guárico, en los años 1937-1939; en esa época escribe “El libro de mis luchas”, donde narra sus peripecias y hazañas de su vida trashumante y guerrillera. Expone sus puntos de vista sobre las actuaciones de otros “caudillos” que vivían esperando que Gómez muriese y regresar para ocupar grandes puestos en la nueva administración nacional.
Por su parte Oscar Yanes en su libro “Memorias de Armandito”, señala que Arévalo decía lo siguiente sobre sus aventuras: “-Nuestra campaña sobre Río Negro –conversaba Arévalo con un grupo de comerciantes que le oía, después del fusilamiento de Funes- fue dura y bastante dura.
Veintisiete noches sin dormir, hambre, mucha hambre, recorriendo sesenta kilómetros a pie por rumbos desconocidos hasta llegar a algún paso del Orinoco, para tomarlo en nuestras embarcaciones y pasar al otro lado para que siguiera su marcha hasta el otro raudal, arrastrando otros nuestras desechas embarcaciones por encima de los raudales y la amenaza del enemigo a cada instante por las costas del Meta… porque el patriotismo hace milagros”.
Emilio Arévalo Cedeño falleció en su pueblo natal el miércoles 19 de mayo de 1965; y aunque equivocado o no, fue un luchador antidictatorial y tal vez por su impreparación cultural y política incurrió e muchos errores en la concepción ideológica, característica muy general en esa época y en esos hombres…
Fuente: Miguel Azpúrua desde Venezuela
Bitacoras.com dice Miércoles, 20 Mayo del 2009 a las 21:57
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