
Raúl Zapata desde Venezuela
Escribe Raúl Zapata.- El fin del capitalismo ha venido siendo pronosticado, por los izquierdistas del mundo, desde siempre. Ya en 1918, el filósofo alemán Oswald Spengler advertía sobre el inexorable ocaso de la civilización occidental. Y antes que él, Carlos Marx.
Cada crisis, siempre luego de un crecimiento acelerado, es, para los comunistas, una prueba irrefutable de que el capitalismo esta condenado al colapso. Lo que nunca pudieron preveer, estos analistas, fue el desmoronamiento de las economías socialistas y el atraso del estatismo.
De la crisis financiera, que se padece actualmente, los izquierdistas, acusan a la falta de regulaciones por parte del gobierno; de USA..
Durante el gobierno del presidente Carter con la ley de “Reinserción Comunitaria” de 1.977 se impuso a la banca GSE (siglas en ingles) Empresas de Promoción Gubernamental, –que siendo de capital privado son favorecidas con prestamos de la Reserva Federal y con rebajas de impuestos– a facilitar los créditos para la adquisición de viviendas y para pequeños y medianos créditos a los que menos tienen.
Posteriormente durante el gobierno del presidente Clinton, en 1987, una nueva ley relajo, aun más, los requisitos para préstamos del sector.. Sólo dos de ellas han otorgado la mitad de las hipotecas en todos EE.UU., Fannie Mae y Freddie Mac, Produciéndose un gran “Boom” en la industria de la construcción, Contribuyendo al enorme crecimiento de las economías capitalistas. Se compraron casa mucho más allá de las posibilidades de pago, incluso para revenderlas, en un mercado en expansión del precio.
Demandando, entre otras causas, mucha energía, para sostenerla y un incremento en los precios del petróleo de 8 dólares, hace diez años, a 148, hace pocos meses. .
La crisis hipotecaria, es por lo tanto, causada por los políticos demagógicos, porque politiqueros hay en todas partes, que aprueban leyes para conseguir votos, dejando al que viene atrás, para “que arree”.
Los que especularon comprando viviendas y los banqueros irresponsables, que dieron créditos de altos riesgos, deben aceptar las consecuencias de sus decisiones, al fin y al cabo, tienen activos, lo que no tienen es efectivo.
Por otra parte, debe irse a un plan masivo de refinanciamiento y subsidios a los de menores recursos, que se endeudaron por la vivienda principal, Los ciudadanos no pueden pagar los errores de los políticos demagógicos y los malos empresarios.
Como en el pasado, el capitalismo saldrá adelante, muy a pesar de los errores de sus elites dirigentes.
Yo aspiro ver a Venezuela convertida en un país aun mejor que EE.UU. -en una gran potencia mundial–. Con políticas de mercado, respetando la propiedad privada y la libre empresa, y con mucha democracia, que es como las naciones prosperan, y se pueden financiar programas sociales que beneficien a los que menos tienen.
Fuente: Raúl Zapata desde Venezuela